miércoles, 27 de agosto de 2008

CONTRA EL SAQUEO Y LA CONTAMINACIÓN : Contra el Mining 2008 en MZA.









COMUNICADO DE PRENSA


Convocatoria a movilización
– Jueves 28 – 11:30 hs – Ángel Bustelo


Por
estos días en Mendoza se desarrolla la Argentina Mining 2008. Este
evento fue declarado de interés provincial por un decreto del gobernador
Celso Jaque, y representa una decisión directamente relacionada con
las declaraciones por estos días de Alberto Rubio, director de Minería
de Mendoza, en las cuales exhorta a revisar la legislación vigente
(¿ley provincial 7.722?), en favor de una minería que saquea, contamina
y no genera gran cantidad de puestos de trabajo, como asegura.


Esto
marca una vez más las intenciones, por parte del gobierno provincial
y nacional, de propiciar el ingreso de una minería a gran escala asociada
a lo más nefasto de la lógica neoliberal, y representa la continuidad
de lo peor de los años menemistas. Sin embargo, nos quieren hacer creer,
a través del discurso, que están dispuestos a cambiar el modelo que
nos llevó a la profunda crisis del 2000 y 2001, a través de nuevas
legislaciones y modelos productivos. Pero lo único que queda en evidencia
es la complicidad del aparato del Estado a favor de las megamineras
transnacionales, que saquean y contaminan la tierra y el agua, el aire
y nuestras dignidades.


Es
contradictorio que tanto el gobierno nacional como el provincial hablan
de distribución de la riqueza y cuestionan leyes vigentes, pero alientan
la entrega de nuestros bienes comunes. Argentina Mining 2008 es un encuentro
internacional de empresarios megamineros entusiasmados por el potencial
de esta actividad en nuestro país, las facilidades impositivas por
parte del Estado y la flexibilidad laboral.


Llamativamente,
las entradas a Argentina Mining 2008 cuestan más de 400 dólares; por
ello las organizaciones sociales y asambleas nos hemos visto excluidas
del evento. En este caso, el Estado mendocino que lo decretó de interés
provincial debería haber asegurado un cupo mínimo de inscriptos gratuitamente
para poder participar de una instancia como esta. Recordemos que en
este evento se desarrollan ponencias acerca de los principales emprendimientos
y proyectos megamineros en Latinoamérica.


La
Asamblea Popular por el Agua del Gran Mendoza apoya la minería que
realmente genera trabajo y bienestar para los pueblos, y es aquella
que no está sometida a la especulación comercial, que no cierra fuentes
de trabajo, aquella donde los pueblos puedan vivir una vida digna y
sana.


Mañana,
28 de agosto, asambleas de todo el país y de nuestra provincia se movilizarán
para expresar su rechazo a la megaminería y su repudio, entre otros,
a:


    - la derogación
    de la ley que en La Rioja prohibía la minería contaminante,


    - la represión a
    las manifestaciones populares en Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca,


    - la censura a la
    libertad de expresión instrumentada por el código contravencional
    de San Juan y el decreto 863 del intendente Fayad,


    - el hostigamiento
    contra el Fiscal Federal Antonio Gómez, quien intervino en el procesamiento
    al vicepresidente de Minera Alumbrera por contaminación,


    - el ocultamiento
    deliberado de dicho caso de contaminación en Tucumán en el sitio web
    de la Secretaría de Minería de la Nación.


Como
Asamblea Popular por el Agua del Gran Mendoza, convocamos a manifestarnos
este jueves 28 a las 11:30 hs en cercanías del auditorio Ángel Bustelo.


EXIGIMOS:


    - Derogación de
    todas las leyes nacionales que permiten e incentivan el saqueo.


    - Que se cumpla y
    permanezca vigente la Ley Provincial 7.722 que prohíbe el uso de químicos
    tóxicos contaminantes en minería, cuyo carácter plenamente constitucional
    viene siendo ratificado, entre otros, por el Dr. Daniel Sabsay y la
    Asesoría de Gobierno.


    - Que el gobernador
    declare de interés provincial la Ley de Protección de Glaciares.


    - Sanción urgente
    de la Ley de Glaciares por el Congreso de la Nación.


    - Que el gobierno
    provincial, en voz del gobernador Celso Jaque, defina y especifique
    su posición respecto de la megaminería.


    - Que Alberto Rubio,
    Director de Minería de Mendoza, aclare sus dichos acerca de la legislación
    vigente y se rectifique en la subestimación y adjetivación negativa
    contra organizaciones y asambleas como la nuestra.


ASAMBLEA POPULAR POR
EL AGUA DEL GRAN MENDOZA


AMPAP
– ASAMBLEA MENDOCINA POR EL AGUA PURA


UAC
– UNIÓN DE ASAMBLEAS CIUDADANAS


CONTRA EL SAQUEO Y
LA CONTAMINACIÓN


Contactos: asambleaporelagua@gmail.com - Luis: 156-526346 – Sergio: 155-415222






jueves, 14 de agosto de 2008

Por nuestro pueblo Justo y Libre

FRENTE NACIONAL CAMPESINO EZEQUIEL ZAMORA DE VENEZUELA

"Hay que hacer palpable el socialismo en el día a día"



Especial Foro Vía Campesina, Rosario -Continuando
con los intercambios con las delegaciones presentes en el Foro de la
Vía Campesina de Sudamérica, entrevistamos a Luis, representante del
Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora (FNCEZ) de Venezuela,
respecto de cuál es la situación en este país, a pocos meses de
elecciones en alcaldías y estados.



- ¿Qué nos podés contar de la situación que vive Venezuela en este momento?

- La situación en Venezuela en estos momentos, en esta coyuntura, no es
la mejor. Estamos ahorita acercándonos a una etapa electoral donde se
van a elegir nuevos alcaldes y se están disputando los gobiernos
locales y regionales de Venezuela. Nosotros a raíz de la derrota
sufrida el 2 de diciembre, cuando se planteó la reforma constitucional,
eso provocó, digamos, una reorganización, una recomposición de las
fuerzas de la contra-revolución. Nosotros, entonces, hemos tenidos que
optar por recomponer nuestras fuerzas internas y rectificar e incluso
revisar el avance y desarrollo del proceso y reorientar políticas que
tengan que ver con mayor participación y atención a las necesidades del
pueblo.





¿Qué se juega en estas elecciones a las que hacés referencia?



Este hecho electoral juega un papel importante porque significa la
continuidad o no del proceso. Hoy perder algunas gobernaciones que por
su situación geopolítica son estratégicas significaría que se pueda dar
una situación a similar a la que vive hoy Bolivia. Un fortalecimiento
de la oposición que estaría planteando divisiones internas en el país,
incluso situaciones separatistas. Sería muy delicado que Venezuela a
esta altura estuviera pasando por esa situación. Para nosotros esta
etapa electoral es sumamente estratégica y tenemos que abocarnos de
manera unitaria con el propósito de mantener estas gobernaciones.
Fundamentalmente estoy hablando de los estados que componen el eje
fronterizo del oeste sur-oeste de Venezuela. Tulia, Trujillo, Mérida,
Táchira, Barina y Apure.



Además, volviendo al tema de la derrota del 2 de diciembre, tuvimos que
reorientar algunas acciones. Buscar concretar situaciones que son más
necesarias para el pueblo. Estoy hablando por ejemplo del asunto del
alimento. Los modos de producción todavía siguen en manos de los
sectores capitalistas trasnacionales. Eso hace que ellos tengan un
factor de poder que lo utilizan como momento político. Por ejemplo, el
encarecimiento de los productos alimenticios, el acaparamiento,
desabastecimiento. Son medidas que este sector contra-revolucionario ha
venido ejecutando. Es como someter al pueblo a pasar hambre y de esa
manera como crear un estado de inestabilidad política, un estado de
inestabilidad económica-social y así, entonces, el objetivo fundamental
de ellos es acabar con el proceso. Mas allá incluso de acabar con
nuestro comandante Chávez, es acabar a todas costa con este proceso que
en Venezuela se viene desarrollando hace más de 10 años.





¿Y ante esta situación, qué se plantean?



No podemos decir que los cipayos la tengan todas a su favor, pero
implica que nosotros tengamos que revisar, reconducir, rectificar donde
tengamos que rectificar y profundizar definitivamente el trabajo de
base, la organización popular. Fundamentalmente la formación política,
elevar los niveles de conciencia de nuestros pueblos. Es generar, pues,
situaciones que realmente permitan palpar lo que es el socialismo.
Nosotros decimos, incluso el comandante también, que hay que hacer
palpable el socialismo en el día a día. El socialismo de tener el
alimento, de tener el trabajo, de tener la casa, de las necesidades
básicas que debe tener el pueblo. En eso estamos abocados, nos sumamos
a esa batalla de fortalecimiento-profundización de nuestro proceso.
También tenemos una batalla interna dentro de la situación política.
Sectores que juegan a un chavismo sin Chávez, sectores oportunistas que
de alguna manera tratan de boicotear toda acción que vaya hacia la
organización y movilización popular. Nosotros estamos siempre alerta,
atentos, actuando de manera permanente ante las situaciones que allí se
presenten. Digamos que estamos alerta, en pie de lucha, con pies en
tierra para mantener este proceso no solamente en Venezuela sino en
toda Latinoamérica.

Volvemos a publicar luego de un lapso largo y tendido.

DIALOGO CON DELEGADAS DE CHILE, PERÚ Y VENEZUELA

"La soberanía alimentaria nos compete a todos, lo que producimos te llega a tu casa"



Especial Foro Vía Campesina, Rosario -Apenas
iniciados los paneles donde setecientos delegados de movimientos
campesinos y organizaciones sociales urbanas debatieron sobre la
soberanía alimentaria y la biodiversidad, compartimos una ronda de
opiniones con representantes de distintos países. Prensa de Frente
entrevistó a Marcelina Vargas Quispe, de la Confederación Campesinos
del Perú; Lesbia Solórzano, de la Coordinadora Agraria Nacional
Ezequiel Zamora (CANEZ) de Venezuela; y Claudia Valdez, Sonia Funevo y
Nelly Lazo, de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas
(ANAMURI) de Chile.



¿Cómo ven la situación de los pueblos de América en relación a lo que se está discutiendo en este seminario?



Nelly Lazo, de ANAMURI (Chile): Allá en mi comuna, la mayoría son gente pobre, de bajos recursos, es la que está sufriendo en este momento.



Claudia Valdez, de ANAMURI (Chile): Planteamos que lo
ideal sería unirnos, y enfrentar a los gobiernos también, esa es la
manera, para poder fortalecer nuestra organización y transmitir a los
campesinos la fuerza… La fuerza compañero, porque, nos han debilitado,
nos han quitado las aguas, han transformado nuestras semillas, nos han
obligado a la mayoría a vender las tierras, están construyendo canchas
de golf, estadios, entonces ya la tierra está dejando de ser agrícola.
En toda la tierra que era agrícola ya están construyendo poblaciones…
Todas respuestas habitacionales que en el fondo también indignan a las
personas, porque no construyen casas para familias, son puestitos, son
muy pequeñas. También hay problemas con la calidad de la educación, la
alimentación, las mineras han transformado los recursos naturales. Si
un campesino logra construir un pozo a 30 metros de profundidad, un
poquito mas allá se pone la minera con un pozo a 100 metros y entonces
no hay agua. Las aguas están contaminadas, las semillas son escasas y
caras, los insumos ni hablar. Entonces la agricultura campesina está
desapareciendo, y están tratando de imponer un modelo que viene de no
sé donde que nos dice que nos asociemos, pero no es para abastecer a
las personas, es para abastecer a las trasnacionales. Entonces por
todos lados nos están combatiendo, por todos lados nos están
debilitando, y eso a ocasionado hambre y malestar también, ya no se
sabe con qué alimentar a la familia. Son problemas de los que estamos
tratando de recolectar toda la información para resolver nosotros
también y poder aclararle a la gente que está pasando.



Marcelina Vargas (Confederación Campesinos del Perú):
Si o sí tenemos que defendernos como pequeños productores. Los
gobiernos de nuestros países, nuestros representantes tiene que
garantizar el mercado local. Y nosotros decidir como vender. Que no
sigan diciendo el producto que no tiene ni un químico es ilegal, el
producto que si tiene químicos ese sí es legal. No es así hermanos y
hermanas, por lo cual nosotros tenemos que exigir a nuestros
representantes, a nuestros gobiernos, que sepan valorar nuestro
producto que es natural, que garanticen para estos productos el mercado
local. Ayer nomás estábamos conversando con el cocinero de un
restaurante de aquí, de Argentina, y decía “cuánto nosotros desearíamos
comprar al productor directamente pero nos ponen unas recetas con
ingredientes de alimentos procesados químicamente que los campesinos
por supuesto no tienen”. Entonces nosotros decimos eso no debería
existir. En este debate hoy estamos. Ojalá salga una ley, un respaldo
para el mercado local, donde el Estado se comprometa a comprar a los
pequeños productores, por ejemplo, para abastecer sus comedores. Que no
deje que se lleven afuera nuestros productos y después traigan de
afuera comida chatarra. Esa es nuestra lucha, hermanitos y hermanitas.



Lesbia Solórzano, de la CANEZ (Venezuela): Lo que hay
es una crisis provocada por los gobiernos de cada Eestado, porque es
una crisis en la cual nosotros como campesinos y campesinas nos afecta.
Yo como Venezolana independiente mente que estamos en un gobierno que
esta a favor de las políticas que nos competen a nosotros como
campesinos, tenemos una ley de tierras, sin embargo nos afecta lo que
esta pasando en torno a los que es la parte de Latinoamérica, porque te
digo esto, nosotros como miembros de Vía campesina, en estos dos días
que hemos estado discutiendo las mujeres de la soberanía alimentaria,
los cambios climáticos, también nos afecta a nosotros. Por ejemplo allá
en Venezuela, en el llano, sembraron maíz, llovió y acabaron con todo
en donde nosotros estamos y en la parte oriental no llovió por esto de
los cambios climáticos nos afectan. ¿Y qué nos afecta? Las mismos
trasnacionales, pues si te pones a ver, EE.UU. es un gran productor de
esos cambios climáticos, ellos hablan de esos cambios pero al final no
hacen nada, ni un avance pues, y veo que no tienen interés de hacerlo.
Esta es una de las cosas que estamos planteando todos los días.



Lo que nosotras nos planteamos es soberanía alimentaria, como mujer,
como mujeres, queremos y para dónde vamos. La FAO está proponiendo
propuestas que nosotros discutimos, que no va con nosotras, entonces
esta es una lucha que tenemos que unificar, no solamente la Vía
campesina, también Vía Campesina Europa, Vía campesina África,
unificando todos los esfuerzos para poder avanzar una propuesta en
concreto, qué queremos y para dónde vamos en algo que realmente nos
compete como soberanía alimentaria. Porque el tema de la soberanía
alimentaria nos compete a todos porque lo que nosotros producimos te
llega a ti en tu casa, y nadie te pregunta cómo te llegó, cuánto es el
sacrificio que hace un campesino para llegar ese plato de comida a tu
casa. Si unificamos esfuerzos tal vez, en una campaña entre otras
cosas, entonces nosotras podemos avanzar en esta propuesta del género,
del respeto, de evitar los químicos que nos están afectando a nosotras
en el campo. Las mujeres cuando están embarazadas y ya los niños están
naciendo y seguimos trabajando. Todas nosotras queremos una siembra
agroecológica que nos beneficie a nosotras también, que sea un producto
sano que podamos llevar a su plato. Producto de un trabajo que estamos
haciendo como Vía campesina proyectando hacia donde vamos con nuestra
soberanía alimentaria. Y nos están queriendo convencer además, que los
productos que nosotras producimos en la tierra no son sanos. Y están
modificando entonces la alimentación e incorporando semillas
transgénicas y un montón de químicos que están desgraciadamente
afectando la salud. Y se preocupan en cuestionar si lo que tú
produjiste cumple con las reglas sanitarias, pero no si la alimentación
que le estamos dando a la población es realmente la adecuada. Entonces
por todos lados nos están atacando, no tenemos como defendernos,
solamente cuidando la semilla, siendo guardianas y entregándole la
información a las personas para que sigan con su huerto orgánico que no
entren en el sistema para que no se las absorba luego. Básicamente eso.





¿Cómo es la relación con los hombres en sus organizaciones?, ¿se dan relaciones de desigualdad?



Claudia Valdez, de ANAMURI (Chile): Bueno, es más
fácil convencer a un hombre, que a una mujer. Porque siempre la mujer
está velando por los hijos, por la unión familiar, por el hogar, por el
futuro, siempre se está proyectando, avanzando rápido. Entonces es más
fácil que a los hombres los convenzan de otra alternativa, pero las
mujeres siempre estamos dando la lucha, por nuestros hijos, por el
futuro, por nuestra identidad.



Lesbia Solórzano, de la CANEZ (Venezuela): Es una
lucha que tiene que darse con gusto, hombres y mujeres, juntos, vamos
agarrados de la mano, no puede ir uno delante del otro. Sin embargo,
como dice la compañera, somos nosotras las que damos la cara como amas
de casa, como trabajadoras del campo, como luchadoras sociales y etc.,
etc. Y muchas veces como jefa de hogar además. Entonces tenemos más
responsabilidades, mas trabajo en el sentido de la crianza y de hecho
lo hacemos naturalmente. No queremos hablar mal del trabajo del hombre,
al contrario, son compañeros de nosotras, vamos de la mano, pero te
repito, siempre nosotras somos las que damos la cara. Ahí en la
organización donde yo estoy todos somos iguales, los planteamientos son
todos por iguales, sin embargo no permitimos, lo digo en cualquier
mesa, que vayan en perjuicio de nuestro género, jamás permitiremos que
vayan en contra de nuestra propuesta de género.



Sonia Funevo. de ANAMURI (Chile): Esto es una
organización mixta. Desigualdad entre el hombre y la mujer, es cierto,
la hay, pero también lo que gana alguien que trabaja igual que tu con
la misma condición de estudio, a lo mejor hay desigualdad. La
desigualdad verdadera es la desigualdad de clases, porque si entre una
mujer y un hombre de una misma clase hay diferencia de dos veces el
sueldo, entre esta mujer y la mujer de la clase alta hay diferencia de
cien veces. Y es contra esa diferencia, contra esa desigualdad que
debemos apuntar mas fuerte, no digo que no se discuta y que sigamos por
la igualdad de la mujer, pero que hay que apuntar mas fuerte ahí donde
hay mayor desigualdad, y no es entre hombre y mujer, sino entre clase y
clase.

jueves, 31 de julio de 2008

Enigmas y desafíos tras el conflicto

La cultura de las clases medias



Ana Wortman *



Entre los múltiples temas que salieron a la luz junto con el
larguísimo conflicto que se desató en la Argentina a propósito de la
implementación de las retenciones móviles estuvieron presentes, en
forma intermitente, las enigmáticas clases medias argentinas.



En las formas de representación de la realidad promovidas por los
medios, en particular televisivos, las clases medias opinaron
generalmente en contra de la medida, descalificándola más a partir de
supuestas actitudes personales de la Presidenta que del contenido
conceptual de la ley: el sentido común estuvo a la orden del día.



Esta sumatoria de tergiversaciones y prejuicios suscitadas a partir
de una medida económica sectorial nos invita a formularnos una sucesión
de preguntas. ¿Por qué las clases medias en general se pusieron del
lado del mediáticamente llamado “campo”? ¿Por qué descalifican más a
los malos dirigentes de los sectores populares que a los dirigentes de
las organizaciones de poder económico? ¿Qué hay en la imagen de CFK que
despierta tantas pasiones, negativas en su mayoría? ¿Por qué los medios
de comunicación, en su mayoría, se apoyan en un cierto sentido común de
las clases medias para erosionar el consenso al Gobierno legítimamente
elegido en 2007? ¿Por qué se adopta un tono moral para reivindicar a
las clases medias como exponentes de la libertad de conciencia y
descalificar por inmorales a los sectores populares “manipulados” que
asisten a los actos del Gobierno? Responder a todas estas preguntas
supondría la realización de una serie de investigaciones, aquí sólo
vamos a hacer referencia a una hipótesis en torno de la primera
pregunta: la adhesión casi primitiva al “no” de Cobos, como ejemplo de
la libertad individual y de no sumisión, y la identificación primaria
con la convocatoria de la Mesa de Enlace en el Monumento de los
Españoles en contra del debate parlamentario junto con las clases
sociales que aquélla representa: las viejas y nuevas clases dominantes.



Es notable –o no tanto para mis ojos de socióloga– el
posicionamiento ideológico explícito de estas nuevas clases medias en
relación con el conflicto entre el Gobierno y entidades rurales
representativas de intereses más poderosos, ya que en realidad esta
medida poco tenía que ver directamente con ellas. Lo más llamativo de
este enfrentamiento es la presencia mediática de los menos afectados.
Eduardo Buzzi y Alfredo De Angeli, de la Federación Agraria Argentina y
de la FAA de Entre Ríos, respectivamente, concitaron la atención de las
clases medias urbanas y del campo, a partir de su apelación constante y
confusa a los llamados pequeños productores y su aparente situación
diferente con respecto al resto.



Es importante recordar que la clase media argentina se constituyó a
partir de singulares procesos de movilidad social ascendente posibles
por la existencia de un Estado que garantizó la educación, la salud y
la seguridad social. Es decir que su historia no puede deslindarse de
su relación con el Estado. También fueron las clases medias en
consonancia con procesos políticos de intensa conflictividad social las
que participaron en proyectos de cambio político y renovación de
numerosos planos de la vida social y cultural.



Las numerosas clases medias, con altos estándares de bienestar, las
más educadas en términos de inserción en el sistema educativo formal
medio y universitario, la más importante de América latina, comenzaban
a fragmentarse, en una sociedad que tendía crecientemente a la
polarización. Debe destacarse en su singularidad su particular
vinculación con los proyectos e iniciativas culturales renovando y
democratizando la formación de públicos del arte en general.



La Argentina supo tener un vastísimo público de cine, formó
tempranamente un masivo público lector ávido de consumir propuestas
culturales, a la vez que sensible a los problemas sociales. Este
proceso adoptó un giro negativo a partir de 1975. El debilitamiento del
Estado, en un contexto del creciente imperio del mercado, incidió en la
disminución, fragmentación y emergencia de nuevas cosmovisiones de
mundo. La creciente derechización del gobierno peronista de 1974 que
finalizó en el golpe militar de 1976 detuvo este proceso de innovación
y cambio cultural. Por su parte, la fuerte oposición a la medida en
cuestión supone la emergencia de un nuevo ethos, una creencia fuerte en
que los proyectos personales deben centrarse casi exclusivamente en
ganar dinero y construir un estilo de vida, como diría Bourdieu,
fundado en el “deber del placer” y que se manifiesta como rechazo a la
intervención del Estado en la regulación del orden social.



Los años ‘90 consagraron lo que ya se había iniciado durante la
dictadura. De una sociedad progresista no sólo en el ámbito de la vida
cotidiana, sino en el sentido original de la palabra, de una sociedad
que vinculaba las transformaciones progresivas en la vida cotidiana con
el logro de cambios sociales, se pasó a una sociedad profundamente
individualista, donde el valor, el sentido subjetivo de la acción ya no
estaría puesto en valores, muchos de ellos vinculados con la cultura y
la solidaridad con lo más desposeídos, sino en el logro de objetivos
materiales. Históricamente, ser progresista no suponía acceder a cierto
tipo de consumos y estilos de vida, sino que fundamentalmente se
sostenía en el valor de la emancipación no sólo de la clase, sino del
conjunto social. Como dice Bauman, el consumo produce individuos, no
genera lazos sociales.



Es sabido que durante la crisis de 2001 las clases medias ocuparon
la escena política, social, mediática y sociológica como nunca antes en
la historia argentina. Profundamente denostadas por la literatura
ensayística de corte nacionalista, estudiadas sistemáticamente por
primera vez por Gino Germani y abandonadas después por un exceso de
interés por las clases populares, retornan definitivamente, pero ahora
con manifestaciones y representaciones diferentes. Si históricamente la
Argentina se pensó y se imaginó a sí misma como un país de clase media,
este imaginario parecía estar cayéndose.



Contrariamente a lo que suele afirmar alguna literatura que evalúa
los acontecimientos trágicos de 2001 como la manifestación de un
sentido renovado de la acción política frente a la crisis de los
partidos, las identidades y formas de representación, la salida de las
clases medias a la calle no supuso una acción política del estilo de
los ’60 y ’70 en consonancia con proyectos colectivos: salieron a
defender sus ahorros, salieron a defender cierta irracionalidad del
consumo en un país semidesarrollado, una clase media ilógicamente
endeudada. Y esto es lo que los medios aplaudieron en ese momento, como
“espontaneidad” de las acciones de las clases medias, frente a las
“manipuladas” e “irracionales” acciones de las clases populares.



Hacer de una sociedad una sociedad exclusivamente consumista incidió
en la despolitización y desinvolucramiento de las cuestiones públicas,
como lo demuestran el decreciente nivel de participación en los actos
eleccionarios. El consumismo está lejos de la participación política,
no produce sujetos colectivos. Se podría afirmar que las clases medias
han sido cooptadas en lo imaginario por las clases altas, en un proceso
inverso al iniciado en los albores del siglo XX. La hegemonía cultural,
en el sentido gramsciano de dirección cultural e intelectual, parece
haber sido recuperada por las clases dominantes en todas sus versiones.
De todos modos, para no ser fatalistas ni apocalípticos, aún siguen
manifestándose en formas fragmentarias aspectos emprendedores de las
clases medias en el plano cultural en forma autogestionada. Cierto
capital social producido por varios años de acumulación de proyectos e
iniciativas culturales vuelve a reaparecer, con contenidos renovados
que dan cuenta de una cierta reserva cultural sobre la que vale la pena
trabajar y recomponer sentidos transgresores del orden social
excluyente y un orden político destituyente.



* Socióloga, profesora de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA).

lunes, 7 de julio de 2008

Mas numeros

PAGINAI12 TUVO ACCESO AL INFORME OFICIAL DONDE SE DETALLAN LAS GANANCIAS RECORD QUE ESTAN TENIENDO LOS SOJEROS
El oro verde de los campos brilla como nunca

Para convencer a los últimos diputados necesarios para apoyar el dictamen oficial, el presidente de la Comisión de Agricultura les mostró un informe que demuestra que todos los productores de soja ganan mucho más que antes del aumento de las retenciones.
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Por Roberto Navarro

El bloque de diputados del Frente para la Victoria discutió los detalles del proyecto que elevó a las comisiones de Agricultura y Hacienda con los números en la mano. Cuando faltaban unos pocos votos para que el borrador contara con los miembros necesarios para asegurarse el dictamen por la mayoría para ser tratado en la cámara, el presidente de la Comisión de Agricultura, Alberto Cantero, convenció a los últimos en sumarse a la posición oficial mostrándoles el fuerte crecimiento de la rentabilidad de la soja. PáginaI12 tuvo acceso al informe elaborado en la Secretaría de Agricultura en base a datos de Márgenes Agropecuarios, la publicación de mayor circulación dentro del sector, que utilizó el legislador. Con el precio del cierre del martes, con la oleaginosa a 579 dólares en Rosario y las retenciones en el 48,18 por ciento, un productor de 200 hectáreas del sudeste de Buenos Aires ganaba un 38 por ciento más que en octubre último, en el momento de la siembra. Si además accedía a la compensación de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, terminaba obteniendo un 99 por ciento más que al sembrar. Traducido a dinero: sembró con la expectativa de ganar 142.700 pesos, pero si vendió el martes ganó 202.642 pesos y si reclama la compensación terminará embolsando 260.775 pesos.

Cantero y las principales espadas del bloque oficial demostraron en el recinto que todos los productores de soja del país, independientemente del tamaño de la explotación y de la región en que se encuentren, ganan mucho más en la actualidad, pese al aumento de las retenciones, que en el momento en que sembraron el año pasado. “Se acabó la hora de los discursos, hablemos con los números en la mano”, señaló Cantero, frente a un grupo de diputados. La afirmación se daba horas después del cierre de los mercados internacionales, que marcaban un nuevo record para el precio del grano en discusión. En Chicago llegó a poco más de 600 dólares; en Rosario, arriba de 580 dólares.

Según afirman los principales voceros del bloque oficial, en las varias reuniones que mantuvieron con los dirigentes agropecuarios, los líderes del campo fueron reacios a mostrar datos sobre costos y rentabilidades, manifestando que existen “innumerables costos según las características de las explotaciones”. La opinión de Cantero, productor agropecuario, es que “la principal variable es el rinde por hectárea; la segunda, la distancia al puerto: y las dos fueron tomadas en cuenta por la resolución oficial”.

El informe que maneja el diputado contiene el cálculo de un campo de 200 hectáreas (todos los ejemplos tomados son de esa superficie) en Santiago del Estero, una de las zonas de menor rinde del país. En este caso, con el precio del martes, esa explotación dejaba una rentabilidad de un 40 por ciento superior a la de octubre de 2007. Pero recibiendo las compensaciones por tonelaje y zona extrapampeana, la diferencia a favor llega al 152 por ciento. De 76.677 pesos que esperaba ganar, si vendió su cosecha el martes cobró 107.970. Y si reclama las compensaciones obtendrá 193.555 pesos.

El informe aclara que los cálculos están realizados de manera de evitar cualquier sobreestimación en la rentabilidad actual. Y explica que “se tomó el caso en que el productor no es dueño de la maquinaria agrícola y paga un 20 por ciento por encima de los costos del contratista en servicios de labranza y cosecha. Se utilizó el rinde esperado en el momento de la siembra y no el realmente conseguido, que, en la inmensa mayoría de los casos, fue superior. Todos los costos fueron tomados a su valor de reposición y no los que realmente se pagaron. Se usó el caso de un productor que no combina cultivos, lo cual no es común, lo que subestima fuertemente los ingresos”.

Si bien los diputados por Entre Ríos no apoyaron el dictamen oficial, en el bloque se habló de la rentabilidad de los productores de la provincia más belicosa desde que se desató el conflicto. En una pequeña explotación sojera entrerriana se consiguió una ganancia 25 por ciento superior a la esperada en la siembra. Agregadas las compensaciones, la rentabilidad es un 82 por ciento mayor. Se pasó de 153.100 pesos esperados a 190.900 ganados. Más las compensaciones se llega a 255.895 pesos.

En el norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe los rindes se acercan a las 4 toneladas por hectárea y esa superficie llega a pagarse más de 15 mil dólares. Una explotación de 200 hectáreas consiguió vendiendo esta semana un 28 por ciento más que lo que esperaba al sembrar. Por 200 hectáreas, un pequeño campo, en octubre se estimaba una rentabilidad de 264.500 pesos. Al venderlo el martes se consiguieron 339.160 pesos. Cuando reclame las compensaciones completará 432.124 pesos.

La ganancia

Márgenes de explotación de soja esperados a la siembra y obtenidos a la cosecha, en dólares por hectárea para un campo de 200 hectáreas.


Octubre 2007 Junio 2008 Variación C/compensación Variación
Norte de Bs. As./Sur Sta. Fe 433 539 + 24% 708 + 63%
Sur E. Ríos 252 302 + 20% 419 + 66 %
Sur Córdoba 255 321 + 26 % 437 + 71 %
Oeste Bs. As. 359 460 + 28 % 618 + 72 %
Salta 171 202 +18 % 390 + 127 %
Sudoeste Bs. As. 182 215 + 18 % 302 + 66 %
Sudeste Bs. As. 234 310 + 33 % 427 + 83 %


Fuente: Márgenes Agropecuarios

Márgenes de primera

Ingresos y costos involucrados en el cálculo de los márgenes de la soja de primera, para la zona del Norte de Buenos Aires/Sur de Santa Fe


Al momentode Siembra Al momento de Cosecha Variación
Ingreso Bruto (USD/ha) 782 999,6 27,8%
Gasto de comercialización (USD/ha) 112,4 147,3 31,0%
Ingreso Neto (USD/ha) 669,6 852,4 27,3%
Costos y gastos totales (USD/ha) 348,3 444,1 27,5%
Costos totales (que no incluyen gastos de comercialización) en USD/ha = 1+2+3+4 235,9 296,8 25,8%
1.-Labranzas (USD/ha) 54,7 64,7 18,3%
2.-Agroquímicos y fetilizantes (USD/ha) 87,7 136,6 55,8%
Glifosfato 17,6 29,6 68,2%
2,4 D 100% 2,5 2,9 16,0%
Fosfato monoam. 23,8 48,4 103,4%
Roundup max. 15 23,9 59,3%
Lorsban 48 E 8,4 8,4 0,0%
Cipermetrina 0,8 0,8 0,0%
Endosulfan 0 0,0 0,0%
Opera 17,5 20,5 17,1%
Metsufuron metil 0,3 0,3 0,0%
Decis Forte 1,8 1,8 0,0%
3.-Semilla + inoculante + fungicida(USD/ha) 38,8 45,5 17,3%
Semilla RR 33,6 40,3 19,9%
Inoculante+Fung b200 5,2 5,2 0,0%
4.-Cosecha (USD/ha) 54,7 50,0 -8,6%
MARGEN BRUTO 433,7 555,6 28,1%


Notas:

1 Sumándole la compensación por menos de 750 toneladas el margen bruto se eleva a 724 dólares la hectárea, un 65,3 por ciento más que en el momento de la siembra.

2 Los costos de cosecha al momento de siembra (Octubre de 2007) son los esperados, mientras que los costos a cosecha (Mayo/Julio 2008) son costos efectivos, por ello en ciertos lugares la evolución de este costo se vuelve negativa. Como puede notarse entonces, se sobreestimaron costos de cosecha en el momento de siembra.

3 El precio utilizado para el momento de la cosecha es del martes 1o de julio, en el mercado local, 579 dólares. La retención de ese día fue 48,18 por ciento. Total 300 – 6 dólares de impuesto de puerto: 294USD por tonelada. El rinde de 34 quintales.

sábado, 5 de julio de 2008

Costo por Ha de Soja... Y despues dicen que van a desaparecer,,,


Este
pequeño artículo tiene por objetivo analizar desde el punto de vista
económico y financiero como quedo el negocio de la agricultura en la
Pampa Húmeda luego de las retenciones aplicadas por el Ministerio de
Economía. No analiza cuestiones relacionadas con el control de la
inflación y el impacto fiscal para el gobierno.
Los precios:
En noviembre de este año, que la soja valga 700 pesos era una fiesta.
Para ese entonces, la soja solo en algunas semanas del 2004 había tocado esos valores, pues era inédito.
Quiere
decir que toda esta etapa de impresionante prosperidad del sector
agropecuario, se consiguió con una soja debajo de los 700 pesos por
tonelada1
Actualmente la soja tiene un valor superior a 800 pesos
con retenciones incluidas (90% más que el histórico)2. En el momento
que se pensaba la actual campaña la idea era cosechar soja a 650 pesos
la tonelada (que la soja haya aumentado en estos meses a mas de 800
pesos es como cosechar 650 kg. mas por hectárea con la soja a 650 pesos)
Para hacer extensivo este análisis a los cuatro cultivos más importantes los porcentajes sobre los valores históricos son:
Trigo: 60% por encima del histórico en dólares.
Maíz: 80% por encima del histórico en dólares.
Girasol: 150% por encima del histórico en dólares.3
Este marco da una idea general de la situación históricamente favorable que esta viviendo el sector.
Pero para analizar la campaña 2008-2009 en términos de rentabilidad, antes también analizaremos los costos.
Los costos:
Es
cierto que hay algunos costos que han aumentado, pero cualquier ser
humano que tenga nociones básicas de comercio sabe que cuando el 100%
de los ingresos esperados aumentan un 25% con respecto al año anterior
(al menos), los costos tienen que aumentar en promedio un 100% para
afectar las ganancias.
Lo cierto es que el fósforo para esta campaña
es el único insumo que aumentó fuertemente (por cuestiones
internacionales) y que paso de 600 dólares por tonelada a casi 950.
Pero en el costo por hectárea representa poco menos de 100 kg por
hectárea de soja4.
El glifosato en menor cuantía ha sufrido algunos
aumentos. Paso de valer 5 dólares el año pasado a valer casi 7 dólares
por tonelada. Esto representa también por hectárea unos 35 kg por
hectárea de soja.
Vale la pena aclarar también que el gas-oil, pasó
de valer en el interior 2,4 pesos el litro a 2,8 pesos el litro. Si
bien en la ecuación del costo de las labores también cuenta la mano de
obra (que aumentó 0%) esto puede afectar el valor de las labores y el
trasporte. De cualquier forma estos aumentos estarán muy lejos del
100%. Para dar un ejemplo una pulverización (solamente la labor) pasó
de valer 12 pesos por hectárea a 14.
La semilla obviamente copia al precio de mercado por lo que por suerte para el negocio en su conjunto también aumentó.
El resultado:
Para
analizar conjuntamente ingresos y costos y determinar el impacto en el
resultado de las medidas, analicemos el caso de la soja para un campo
que tiene un potencial de rendimiento de 3 tn hectárea. (VER CUADRO)

Como
se puede determinar, el aumento de ingresos y egresos en forma
porcentual es prácticamente la misma. Obviamente que al ser en términos
absolutos menor los costos que los ingresos esto implica un aumento en
las ganancias del orden del 37%.
Este dato da pie para analizar que
es lo que esta ocurriendo con la variable mas importante de todo este
proceso y que es el alquiler de la tierra!
Como sería posible si las
ganancias caen (como dicen los productores en la protesta) que se siga
pagando cada vez valores mas altos por los campos para alquilar? Como
resulta posible que no haya campos disponibles para alquilar? Como es
posible que en el mismo momento que se están cortando las rutas en
varios puntos del país se están celebrando contratos de alquiler de
tierras record para la historia de nuestro país? Se esta pagando por el
alquiler de un campo agrícola en la región oeste para la campaña 08-09,
una plata parecida a lo que valía el precio de la tierra en 2001 en esa
zona!!!!!
Aquí el que no habla ni se queja es el dueño de la tierra,
que esta ganando en promedio y en pesos unas 10 veces más que en la
convertibilidad cuando los salarios están arañando duplicarse.
Los alquileres que se están pagando:
Con un costo de soja de unos 220 dólares, uno podría hacerse esta pregunta:
¿Cual es el valor del alquiler que puedo pagar en dólares, según el potencial de rinde que tenga al campo?
De esa forma analizaremos si los productores que siembran, están pagando alquileres “justos o injustos”.
Supondremos
que los productores tienen que correr riesgos y que esperan ganar un
20% en dólares para poder sembrar. Además supondremos el precio actual
y los costos esperados para el 2008:

Como
se puede observar, para un campo que se espera cosechar tres mil
quilogramos por ha de soja, el alquiler máximo que se podría pagar es
de 340 dólares por hectárea (el año pasado ese valor era de escasos 200
dólares). A modo de ejemplo, si ese potencial fuese de 4 tn por ha, el
alquiler podría superar los 520 dólares (unos 20 quintales de soja
aproximadamente, que es lo que están pagando en el núcleo maicero).
Esto coincide con los precios de mercado.
Imaginemos que con estos valores de alquiler cuales son las chances de hacer ganadería.
Para
tener un número en la cabeza, en la zona de Trenque Lauquen, un
alquiler para sembrar soja es de 400 dólares por hectárea. La pregunta
es que porcentaje de destetes debería tener el campo para que la
ganadería emparde a la soja? La respuesta es 260%!!! Es decir cada vaca
tendría que tener casi trillizos todos los años para comenzar a
competir con la soja.
Algunos comentarios adicionales:
Los
productores este año obtendrán un aumento de las ganancias por sembrar
soja del orden del 37%. Gran parte de ese aumento lo recibirán los
dueños de la tierra porque podrán cobrar alquileres más caros. Quiere
decir que si la soja no tuviese retenciones, quienes mas se
beneficiarían son los dueños de la tierra. Solo aplicando el ejercicio
del apartado anterior, por ese campo que puede rendir unos 3000 kg de
soja por hectárea, el alquiler que se podría pagar si la soja no
tuviese retenciones se podría pagar un arrendamiento de mas de 1000
dólares. Es decir que un productor de 200 ha podría rentar su tierra en
630.000 pesos por año.
Esta situación generaría todavía más éxodo de
los productores más chicos. Creo que cuanto menor sea el precio de la
soja, mas lugar hay para los pequeños productores, puesto que no tienen
la gran tentación de entregar el campo para que las grandes empresas
los expulsen. Además, con un precio de la soja bajo, los grandes
conglomerados que siembran 200 o 300 mil hectáreas, tienen tantos
problemas y costos de control que se les hace imposible gestionar si no
es con una soja con precio alto.
Desde mi punto de vista estas
medidas son insuficientes para controlar a estos conglomerados pero va
en dirección a quitar presión de expulsión a los chicos.
La gran
verdad es que cuando uno analiza fríamente la situación, se sacan
cuentas, conclusiones, etc. y luego ve la televisión con la protesta,
es como que al menos uno esta viendo otra película!!

martes, 24 de junio de 2008

La tragedia social y ecológica de la producción de biocombustibles en las Américas








La tragedia social y ecológica de la producción de biocombustibles en las Américas


x
Miguel A. Altieri, Elizabeth Bravo





En este trabajo exploramos las falsas afirmaciones y las implicaciones
ecológicas, sociales y económicas de la producción de biocombustibles
agrícolas


Sostenemos
que al contrario de las falsas afirmaciones que sostienen las
corporaciones que promueven los “combustibles verdes”, el cultivo
masivo de maíz, caña de azúcar, soja, palma y otros cultivos impulsados
por la industria agroenergética no reducirán las emisiones de gases de
efecto invernadero, pero si desplazará a miles de agricultores,
disminuirá la seguridad alimentaria de muchos países, y acelerará la
deforestación y la destrucción del medioambiente en el Sur Global.


Las
naciones pertenecientes al OECD –la Organización para la Cooperación y
el Desarrollo Económico, quienes consumen el 56% de la energía del
planeta, tienen una necesidad imperiosa de un combustible líquido que
reemplace al petróleo. Se espera que las tasas mundiales de extracción
de petróleo aumenten este año, y el suministro global disminuirá
significativamente en los próximos cinco años[1] . Existe también una
gran necesidad de encontrar un sustituto para el combustible fósil, que
es uno de los principales causantes del cambio climático global a
través de la emisión de CO2 y otros gases del efecto invernadero.


Los
biocombustibles han sido promovidos como una prometedora alternativa al
petróleo. La industria, los gobiernos y científicos impulsores de los
biocombustibles afirman que servirán como una alternativa al petróleo
que se acaba, mitigando el cambio climático por medio de la reducción
de las emisiones de gases de efecto invernadero, aumentando los
ingresos de los agricultores, y promoviendo el desarrollo rural. Sin
embargo, rigurosas investigaciones y análisis realizados por respetados
ecologistas y cientistas sociales sugieren que el boom de la industria
de biocombustibles a gran escala será desastrosa para los agricultores,
el medio ambiente, la preservación de la biodiversidad y para los
consumidores, particularmente, los pobres.


En este trabajo
exploramos las implicaciones ecológicas, sociales y económicas de la
producción de biocombustibles. Sostenemos que al contrario de las
falsas afirmaciones que sostienen las corporaciones que promueven los
“combustibles verdes”, el cultivo masivo de maíz, caña de azúcar, soja,
palma y otros cultivos impulsados por la industria agroenergética
–todos, se espera, genéticamente modificados - no reducirán las
emisiones de gases de efecto invernadero, pero si desplazará a miles de
agricultores, disminuirá la seguridad alimentaria de muchos países, y
acelerará la deforestación y la destrucción del medioambiente en el Sur
Global.


Biocombustibles en Estados Unidos: alcance e impactos


Producción de Etanol


La Administración Bush
se ha comprometido a expandir significativamente los biocombustibles
para reducir su dependencia al petróleo extranjero. (EEUU importa el
61% del crudo que consume, a un costo de $75 billones por año.) A pesar
de la existencia de una amplia gama de biocombustibles, el etanol
proveniente del maíz y de la soja constituye el 99% de todos los
biocombustibles utilizados en EEUU, y se espera que su producción
exceda los objetivos para el 2012 de 7.5 billones de galones por año
(Pimentel 2003). La cantidad de maíz cultivado para producir etanol en
las destilerías se triplicó en EEUU, yendo de 18 millones de toneladas
en el 2001 a 55 millones en el 2006 (Bravo 2006).


Destinando la
actual producción estadounidense de maíz y soja a los biocombustibles,
se encontrará con que reemplaza simplemente el 12% de la demanda
nacional de gasolina y el 6% de la demanda de diesel. En EEUU el área
de tierra utilizada para la agricultura constituye un total de 625.000
acres cuadrados. Bajo los cánones actuales, alcanzar la demanda de
aceite para biocombustibles requerirá 1.4 millones de millas cuadradas
de maíz para etanol u 8.8 millones de kilómetros cuadrados de soja para
biodiésel (Korten 2006). Dakota del Sur e Iowa ya han dedicado el 50%
de su maíz a la producción de etanol, lo que ha llevado a la
disminución del suministro de maíz para alimento para animales y para
el consumo humano. A pesar de que una quinta parte de la cosecha de
maíz norteamericana fue destinada a la producción de etanol en el 2006,
esta suplió solamente el 3% de la demanda de combustible de este país
(Bravo 2006).


La escala de producción necesaria para alcanzar
la proyección en masa de granos, promoverá la implementación de
monocultivo industrial de maíz y soja, con drásticas consecuencias
ambientales. La producción de maíz conduce a una erosión del suelo
mayor que la producida por cualquier otro cultivo utilizado en EEUU. En
todo el Oeste los granjeros han abandonado la rotación de cultivos para
plantar maíz y soja exclusivamente, incrementando de esta forma el
promedio de erosión del suelo, de 2.7 toneladas anuales por acre a 19.7
toneladas (Pimentel et al 1995). La falta de rotación de cultivos
también aumentó la vulnerabilidad a las pestes, por ende necesitando
una mayor incorporación de pesticidas que otros cultivos (en EEUU,
alrededor del 41% de los herbicidas y el 17% de los insecticidas son
aplicados al maíz- (Pimentel y Lehman 1993).


La
especialización en la producción de maíz puede ser peligrosa: a
principios de los 70s cuando los maíces híbridos de alto rendimientos
uniforme constituían el 70% de todos los cultivos de maíz, una
enfermedad de la hoja (leaf blight) que afectó a estos híbridos condujo
a un 15% de pérdida de rendimientos a través de esa década (Altieri
2004). Es esperable que este tipo de vulnerabilidad de los cultivos se
incremente en nuestro clima crecientemente volátil, causando un efecto
ondulatorio en toda la cadena alimentaria. Deberíamos tener en cuenta
las implicaciones de vincular nuestra economía energética a ese mismo
volátil y fluctuante sistema alimentario. Este cultivo es
particularmente dependiente de la utilización del herbicida atrazina,
un conocido disruptor endocrino. Dosis bajas de disruptores endocrinos
pueden causar problemas de desarrollo al interferir con catalizadores
hormonales en puntos nodales del desarrollo de un organismo. Hay
estudios que demuestran que la atrazina puede causar anormalidades
sexuales en las poblaciones de ranas, incluyendo hermafrodismo (Hayes
et al 2002).


El maíz requiere grandes cantidades de nitrógeno
químico como fertilizante, uno de los mayores responsables de la
contaminación del agua y el suelo de la “zona muerta” en el Golfo de
México. Las tasas medias de aplicación de nitratos en las tierras de
cultivo estadounidenses oscila entre los 120 y los 550 Kg. de N por
hectárea. El uso ineficiente de fertilizantes de nitrógeno por parte de
los cultivos conduce al escurrimiento de residuos altamente
nitrogenados, sobre todo hacia aguas de superficie y subterráneas. La
contaminación de acuíferos con nitratos se ha extendido en niveles
altamente peligrosos en muchas poblaciones rurales. En EEUU se ha
estimado que más del 25% de las fuentes de agua potable contiene
niveles de nitratos por sobre el standard de seguridad de 45 partículas
por millón (Conway y Pretty 1991). Los altos niveles de nitratos son
peligrosos para la salud humana, y hay estudios que han vinculado la
incorporación de nitratos a la metahemoglobinemia[2] en niños, y cáncer
gástrico, de vejiga y de esófago en adultos.


La expansión del
maíz en áreas secas, como Kansas, requiere de irrigación, aumentando la
presión sobre las ya agotadas fuentes subterráneas como el acuífero
Ongalla en el Suroeste norteamericano. En partes de Arizona, el agua
subterránea ya está siendo extraída a un ritmo diez veces mayor que el
de recuperación natural de esos acuíferos naturales (Pimentel et al
1997).


Soja para biodiésel


Actualmente en EEUU,
la soja es el principal cultivo energético para la producción de
biodiésel. Entre 12004 y 2005 el consumo de biodiésel aumentó un 50%.
Alrededor de 67 nuevas refinerías se encuentran en construcción con
inversiones de los gigantes del agronegocio como ADM y Cargill. Cerca
de un 1,5% de la cosecha de soja produce 68 millones de galones de
biodiésel, un equivalente a menos del 1% del consumo de gasolina. Por
lo tanto, si la totalidad de la cosecha de soja fuera destinada ala
producción de biodiésel, sólo alcanzaría a cubrir un 6% de la demanda
nacional de diesel (Pimentel y Patzek 2005).


La mayor parte de
la soja estadounidense es transgénica, producida por Monsanto para
resistir su herbicida Roundup, hecho con el químico Glifosato (en 2006
se cultivaron 30.3 millones de hectáreas de soja Roundup-Ready, más del
70% de la producción doméstica). La dependencia de la soja resistente
al herbicida conduce a un aumento en los problemas de malezas
resistentes y pérdida de vegetación nativa. Dada la presión de la
industria para incrementar el uso de herbicidas, una creciente cantidad
de tierras serán tratadas con Roundup. La resistencia al glifosato ha
sido documentada en poblaciones anuales de roya, quackgrass, trébol de
serradella y Cirsium arvense.


En Iowa, poblaciones de la
maleza Amaranthus rudis mostraron señales de germinación tardía que les
permite adaptarse mejor a las fumigaciones tempranas, la maleza
velvetleaf demostró tolerancia al glifosato, y la presencia de un tipo
de horseweed resistente al Roundup se ha documentado en Delaware.
Incluso en áreas donde no se ha observado resistencia en las malezas,
los científicos notaron un aumento en la presencia de especies de
malezas más fuertes, como Eastern Black Nightshade en Illinois y Water
Hemp (Certeira y Duke 2006, Altieri 2004).


Actualmente no hay
datos sobre residuos de Roundup en soja y maíz, en tanto los granos no
están incluidos en las regulaciones de mercado convencionales para
residuos de pesticidas. Sin embargo se sabe que en tanto el Glifosato
es un herbicida sistémicamente persistente (aplicado en alrededor de 12
millones de acres de cultivos en EEUU) está presente en las partes
cosechadas de las plantas, y no es completamente metabolizable, por lo
tanto se cumula en zonas meristémicas como las raíces y nódulos (Duke
et al 2003).


Lo que es más, información sobre los efectos de
este herbicida sobre la calidad del suelo es incompleta, sin embargo
las investigaciones han demostrado que es probable que la aplicación de
glifosato esté vinculada a los siguientes efectos (Motavalli et al
2004):


· Una reducción de la habilidad de la soja y el trébol para fijar nitrógeno, afectando indirectamente la simbiosis.

· La presentación de sojas y trigos más vulnerables a las enfermedades,
como se evidenció el año pasado con el crecimiento de Head Blight en el
trigo Fusarium en Canadá.

· La disminución de microorganismos presentes en el suelo, que cumplen
funciones regenerativas necesarias que incluyen la descomposición de
materia orgánica, la liberación y conclusión del ciclo de nutrientes y
la supresión de organizamos patógenos.

· Los cambios potenciales incluyen la alteración de la actividad
microbial en el suelo debido a diferencias en la composición de las
exudaciones de las raíces, alteraciones de las poblaciones microbianas,
y toxicidad los pasajes metabólicos que pueden evitar el crecimiento
normal de bacterias y hongos.

· El glifosato también ha tenido efectos negativos en poblaciones de
anfibios, especialmente en aquellos como el altamente susceptible
renacuajo norteamericano (Relyea 2005).


Implicaciones e impactos para América Latina


Soja


Estados Unidos no será capaz de producir
domésticamente biomasa suficiente para satisfacer su apetito de
energía. En cambio, cultivos energéticos serán sembrados en el Sur
Global. Grandes plantaciones de caña de azúcar, palma africana y soja
ya están suplantando bosques y pastizales en Brasil, Argentina,
Colombia, Ecuador y Paraguay. El cultivo de soja ha causado ya la
deforestación de 21 millones de hectáreas de bosques en Brasil, 14
millones de hectáreas en Argentina, 2 millones en Paraguay y 600.000 en
Bolivia. En respuesta a la presión del mercado global, próximamente se
espera, sólo en Brasil, la deforestación adicional de 60 millones de
hectáreas de territorio (Bravo 2006).


Desde 1995, el total de
tierras destinadas a la producción de soja en Brasil de incrementó en
un 3.2% anual (320.000 hectáreas por año). Hoy la soja -junto a la caña
de azúcar- ocupa un territorio mayor que cualquier otro cultivo en
Brasil con un 21% del total del área cultivada. El territorio total
utilizado en el cultivo de soja se ha multiplicado 57 veces desde 1961,
y el volumen de producción se ha multiplicado 138 veces. 55% de la
soja, o 11.4 millones de hectáreas, es genéticamente modificada. En
Paraguay, la soja ocupa más del 25% de toda la tierra de agricultura.
La deforestación extensiva ha acompañado esta expansión: por ejemplo,
buena parte del bosque atlántico de Paraguay ha sido deforestado, en
parte para el cultivo de soja que abarca el 29% del uso de tierras para
agricultura del país (Altieri y Pengue 2006).


En particular,
grandes índices de erosión acompañan la producción de soja,
especialmente en áreas donde no se implementan ciclos largos de
rotación de cultivos. La pérdida de cobertura de suelo promedia las 16
toneladas por hectárea de soja en el oeste medio norteamericano. Se ha
estimado que en Brasil y en Argentina los promedios de pérdida de suelo
se encuentran entre las 19 – 30 toneladas por hectárea, dependiendo de
las prácticas de manejo, el clima y la pendiente. Las variedades de
soja resistente al herbicida han incrementado la viabilidad de la
producción de soja para los agricultores, muchos de los cuales han
comenzado su cultivo en tierras frágiles propensas a la erosión (Jason
2004).


En Argentina el cultivo intensivo de soja ha llevado a
un masivo agotamiento de los nutrientes del suelo. Se ha estimado que
la producción continuada de soja ha resultado en la pérdida de un
millón de toneladas métricas de nitrógeno y 227.000 toneladas métricas
de fósforo a nivel nacional. Se estima que el costo de recomposición de
nutrientes con fertilizantes es de 910 millones de dólares. La
concentración de nitrógeno y fósforo en las cuencas de los ríos de
América Latina está ciertamente vinculada al aumento en la producción
de soja (Pengue2005).


El monocultivo de soja en la Cuenca del
Amazonas ha tornado infértil parte de los suelos. Los suelos pobres
necesitan de una mayor aplicación de fertilizantes industriales para
obtener niveles competitivos de productividad. En Bolivia, la
producción de soja se expande hacia el Este, áreas que ya sufren de
suelos compactos y degradados. 100.000 hectáreas de tierras agotadas,
antiguamente productoras de soja, han sido abandonadas para pastoreo,
lo que lleva a una mayor degradación (Fearnside 2001). Los
biocombustibles están iniciando un nuevo ciclo de expansión y
devastación de las regiones del Cerrado y la Amazonía. En tanto los
países de América Latina incrementen sus inversiones en cultivo de soja
para biocombustibles, podemos esperar que las implicaciones ecológicas
se intensifiquen.


Caña de azúcar y etanol en Brasil


Brasil
ha producido caña de azúcar para combustible etanol desde 1975. En 2005
había 313 plantas procesadoras de etanol con una capacidad de
producción de 16 millones de metros cúbicos. Brasil es el mayor
productor de caña de azúcar del mundo, y produce el 60% del total
mundial de etanol de azúcar con cultivos de caña de 3 millones
hectáreas (Jason 2004). En 2005, la producción alcanzó un récord de
16.5 billones de litros, de los cuales 2 millones fueron destinados
para exportación. El monocultivo de caña de azúcar por si solo suma el
13% de la aplicación de herbicida a nivel nacional. Estudios realizados
por EMBRAPA (Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria) en 2002
confirmaron la presencia de contaminación vinculada al uso de
pesticidas en el Acuífero Guaraní, atribuible principalmente al cultivo
de caña en el Estado de San Pablo.


Estados Unidos es el mayor
importador de etanol brasileño, importando el 58% del total de su
producción nacional en 2006. Esta relación comercial fue reforzada por
el reciente acuerdo sobre etanol de la administración Bush con Brasil.
Lejos de ser buenas noticias para Brasil, si la propuesta de la
administración Bush sobre el estándar de combustible renovable para el
etanol fuera a ser alcanzado con la caña brasileña, Brasil debería
incrementar su producción con un adicional de 135 billones de litros
por año. El área cultivada se está expandiendo rápidamente en la región
del Cerrado, cuya vegetación se espera habrá desaparecido para el 2030.
60% de las tierras de cultivo de caña son controladas por 340
destilerías (Bravo 2004).


Considerando el nuevo contexto
energético global, los políticos brasileños y oficiales de la industria
están formulando una nueva visión para el futuro económico del país,
centrada en la producción de recursos energéticos para desplazar en un
10% el uso mundial de gasolina en los próximos 20 años. Esto requeriría
quintuplicar el territorio dedicado a la producción de caña, de 6 a 30
millones hectáreas. Los cultivos nuevos conducirán a la apertura de
tierras en nuevas áreas, que probablemente serán objeto de la
deforestación en niveles comparables a los de la región de Pernambuco,
donde sólo resta un 2.5% de los bosques originales (Fearnside 2001).


Eficiencia energética e implicaciones económicas


La
producción de etanol es sumamente intensiva energéticamente. Para
producir 10.6 billones de litros de etanol, EEUU utiliza alrededor de
3.3 millones de hectáreas de tierras, que a su vez tienen un
requerimiento masivo de energía para fertilizar, desmalezar y cosechar
el maíz (Pimentel 2003). Estos 10.6 billones de litros de etanol sólo
proveen el 2% de la gasolina utilizada por los automóviles en EEUU
anualmente.


A instancia de los estudios Shapouri et al (2004)”
de la USDA que reportaron un retorno neto positivo en la producción de
etanol, Pimentel y Patzek (2005), utilizando datos de todos los 50
estados y tomando en cuenta todos los “inputs” de energía (incluyendo
la manufactura y reparación de maquinaria agrícola y equipamiento para
fermentación y destilación) concluyeron que la producción de etanol no
provee un beneficio energético neto. Por el contrario, revelaron que
requiere más energía fósil producirla que la que produce. En sus
cálculos, la producción de etanol de maíz requiere 1.29 galones de
combustibles fósiles por galón de etanol producido, y la producción de
biodiésel de soja requiere 1.27 galones de energía fósil por galón de
diesel producido. En suma, debido a la relativa baja densidad
energética del etanol. Aproximadamente 3 galones etanol son necesarios
para reemplazar 2 galones de gasolina.


La producción de etanol
norteamericana se ha beneficiado anualmente de $3 billones de dólares
en subsidios federales y estatales ($0.54 por galón), que en general se
acrecienta para los gigantes del agronegocio. En 1978 EEUU introdujo un
impuesto al etanol, pero hizo una excepción de 54 centavos por galón
para aquellos utilizados en alconafta (nafta con un 10% de etanol).
Esto resultó en un subsidio de $10 billones de dólares a Archer Daniels
Midland, desde 1980 a 1997 (Bravo 2006). En 2003 más del 50% de las
refinerías de etanol en EUA pertenecían a agricultores. En 2006, el 80%
de las nuevas refinerías pertenecían a sociedades anónimas, con $556
millones en ganancias proyectadas, beneficiando a los productores más
grandes. Para el 2007, se espera que la cifra alcance los $1.3 billones
de dólares.


Seguridad alimentaria y el destino de los agricultores


Los
impulsores de la biotecnología postulan la expansión del cultivo de
soja como una medida de la adopción exitosa de tecnología transgénica
por parte de los agricultores. Pero este dato esconde el hecho de que
la expansión de la soja conduce a una extrema concentración de tierras
e ingresos. En Brasil, el cultivo de soja desplaza once trabajadores de
la agricultura por cada nuevo trabajador que emplea. Este no es un
fenómeno nuevo. En los 70s, 2.5 millones de personas fueron desplazadas
por la producción de soja en Paraná, y 300.000 fueron desplazadas en
Río Grande do Sul. Muchos de estos ahora sintierras fueron a la
Amazonía, donde desmontaron bosques primitivos. En la región del
Cerrado, donde la producción de soja transgénica está en expansión, el
desplazamiento de personas has sido relativamente modesto debido a la
baja densidad de población del área (Altieri y Pengue 2006).


En
Argentina, 60.000 establecimientos agropecuarios fueron excluidos
mientras el área cultivada con soja Roundup Ready se triplicó. En 1998,
había 422.000 granjas en Argentina mientras en 2002 sólo quedaban
318.000, reduciéndose en una cuarta parte. En una década, el área
sojera se incrementó en un 126% a expensas de la producción de lácteos,
maíz, trigo y frutas. En la campaña 2003/2004, se sembraron 13.7
millones de hectáreas de soja, pero hubo una reducción de 2.9 millones
de hectáreas de maíz y 2.15 millones de hectáreas de girasol. Para la
industria biotecnológica, el aumento en el área cultivada de soja y la
duplicación de los rendimientos por unidad son un éxito económico y
agronómico. Para el país, esto implica mayor importación de alimentos
básicos, por ende pérdida de soberanía alimentaria, aumento en el
precio de los alimentos y el hambre (Pengue 2005).


El avance de
la “frontera agrícola” para biocombustibles es un atentado contra la
soberanía alimentaria de las naciones en desarrollo, en tanto la tierra
para producción de alimentos está crecientemente siendo destinada a
alimentar los automóviles de los pueblos del Norte. La producción de
biocombustibles también afecta directamente a los consumidores con un
incremento en el costo de los alimentos. Debido al hecho de que más del
70% de los granos en EUA son utilizados como piensos, se puede esperar
que al doblar o triplicar la producción de etanol suban los precios del
maíz, y como consecuencia, el precio de la carne. La demanda de
biocombustible en EEUU ha estado vinculada a un incremento masivo en el
precio del maíz que condujo a un reciente aumento del 400% en el precio
de la tortilla en México.


Cambio Climático


Uno
de los principales argumentos de quienes abogan por los biocombustibles
es que estas nuevas formas de energía ayudarán a mitigar el cambio
climático. Promoviendo el monocultivo mecanizado que requiere de
agroquímicos y maquinarias, lo más probable es un aumento en las
emisiones de CO2 como resultado final. Mientras los bosques captores de
carbono son eliminados para abrirle el camino a los cultivos destinados
a los biocombustibles, las emisiones de CO2 aumentaran en vez de
disminuir. (Bravo 2006, Donald 2004).


Mientras los países del
Sur entran en la producción de biocombustible, el plan es exportar gran
parte de su producción. El transporte a otros países aumentará en gran
medida el uso de combustible y las emisiones de gases. Lo que es más,
convertir biomasa vegetal en combustible liquido en la refinerías
produce inmensas cantidades de emisiones de gases de efecto invernadero
(Pimentel y Patzek 2005).


El cambio climático global no será
remediado por el uso de biocombustibles industriales. Será necesario
hacer un giro fundamental en los patrones de consumo del Norte Global.
El único modo de detener el calentamiento global es una transición del
modelo de agricultura industrial a gran escala hacia uno de agricultura
orgánica y a pequeña escala, y disminuyendo el consumo mundial de
combustible por medio de la conservación.


Conclusiones


La
crisis energética –por el sobre-consumo y el cenit del petrolero- ha
proporcionado la oportunidad para tejer poderosas alianzas globales
entre las industrias del petróleo, los granos, la ingeniería genética y
la automotriz. Estas nuevas alianzas entre alimentos y combustibles
están decidiendo el futuro del paisaje agrícola mundial. El boom de los
biocombustible consolidará su control sobre nuestros sistemas
alimentarios y energéticos, y les permitirá determinar qué, cómo y
cuánto se producirá, resultando en más pobreza rural, destrucción
ambiental y hambre. Los grandes beneficiarios de la revolución de los
biocombustibles serán los grandes del mercado de los granos, incluyendo
a Cargill, ADM y Bunge; compañías de petróleo como BP, Shell, Chevron,
Neste Oil, Repsol y Total; compañías automotrices como General Motors,
Volkswagen AG, FMC-Ford France, PSA Peugeot-Citröen y Renault; y
gigantes de la biotecnología como Monsanto, DuPont, y Syngenta.


La
industria de la biotecnología esta utilizando la actual fiebre del
biocombustible para lavar su imagen desarrollando y diseminando
semillas transgénicas para la producción energía, no de alimentos. Ante
la creciente desconfianza y el rechazo publico que se viene
manifestando por los cultivos y alimentos transgénicos, la
biotecnología será usada por las corporaciones para maquillar su
imagen, argumentando que desarrollarán nuevas semillas genéticamente
modificadas para la producción optimizada de biomasa o que contienen la
enzima alfa-amilasa que permitirá dar comienzo al proceso de etanol
mientras el maíz continua en el campo- una tecnología que, argumentan,
no tendría impactos negativos en la salud humana. La diseminación de
este tipo de semillas en el ambiente agregará otra amenaza ambiental a
aquellas relacionadas al maíz GM que en el 2006 los 32.2 millones de
hectáreas: la introducción de nuevos eventos en la cadena alimentaria
humana como ha ocurrido con el maíz Starlink y el arroz LL601.


En
tanto los gobiernos son seducidos por las promesas del mercado global
de biocombustibles, dieron surgimiento a planes nacionales de
biocombustibles que limitarán sus sistemas agrícolas a la producción de
gran escala, monocultivos energéticos, dependientes de la utilización
intensiva de herbicidas y fertilizantes químicos, así desviando
millones de valiosas hectáreas de cultivo que de otra forma podrían ser
destinadas a la producción de alimentos. Es enormemente necesario un
análisis social que anticipe las implicancias del desarrollo de
programas de biocombustibles sobre la seguridad alimentaria y el
medioambiente en países pequeños como el Ecuador. Este país planea
expandir 50,000 hectáreas la producción de caña de azúcar, y habilitar
100,000 hectáreas de bosque natural para plantaciones de aceite de
palma. Las plantaciones de aceite de palma ya están causando desastres
ambientales en la región Colombiana del Choco (Bravo 2006).


Claramente,
los ecosistemas de las áreas en donde se está produciendo agricultura
para biocombustibles se están degradando rápidamente. La producción de
biocombustibles no es ambiental ni socialmente sustentable ahora ni en
el futuro.


Es también preocupante que las universidades
públicas y los sistemas de investigación (por ejemplo el acuerdo
recientemente firmado por BP y la Universidad de California-Berkeley)
son presas fáciles de la seducción de los grandes capitales y la
influencia del poder político y corporativo. Además de las implicancias
de la intromisión de los capitales privados en la definición de las
agendas de investigación y la composición de la academia –que desgasta
la misión pública de las universidades en beneficio de los intereses
privados- es un atentado a la libertad académica y el gobierno de las
facultades. Estas sociedades impiden que las universidades se
involucren en una investigación imparcial, e imposibilitan que el
capital intelectual pueda explorar verdaderas alternativas sustentables
a la crisis energética y el cambio climático.


No hay duda en
que la conglomeración del petróleo y el capital de la biotecnología
decidirá cada vez más sobre el destino de los paisajes rurales de las
Américas. Sólo alianzas estratégicas y la acción coordinada de los
movimientos sociales (organizaciones campesinas, movimientos
ambientalistas y de trabajadores rurales, ONGs, asociaciones de
consumidores, miembros comprometidos del sector académico, etc.) pueden
ejercer una presión sobre los gobiernos y empresas multinacionales para
asegurar que estas tendencias sean detenidas. Y más importante aun,
necesitamos trabajar en conjunto para asegurarnos que todos los países
adquieran el derecho a conseguir su soberanía alimentaria por vía de
sistemas de alimentación basados en la agroecología y desarrollados
localmente, de la reforma agraria, el acceso a agua, semillas y otros
recursos, y políticas agrarias y alimentarias domesticas que respondan
a las necesidades de los campesinos y los consumidores, en especial de
los pobres.


Miguel A. Altieri es profesor de Agroecología. Universidad de California, Berkeley.

Elizabeth Bravo de la Red por una América Latina Libre de Transgénicos. Quito, Ecuador




Referencias


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Altieri, M.A. 2000 The ecological impacts of transgenic crops on agroecosystem health. Ecosystem Health 6: 19-31


Altieri,
M.A. (2004), Genetic engineering in agriculture: the myths,
environmental risks and alternatives, Food First Books, Oakland.


Bravo,
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encendiendo el debate sobre biocommustibles. Accion Ecologica, Quito,
Ecuador.


Certeira, A.L. and S.O. Duke 2006 The current status
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Conway, G.R. and J.N. Pretty 1991 Unwelcome harvest: agriculture and pollution. Earthscan publications, London


Donald, P.F. 2004 Biodiversity impacts of some agricultural commodity production systems. Conservation Biology 18:17-37.


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ver aquí. ENCYCLOPEDIA OF AGROCHEMICALS .


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Hayes,
TB, A Collins, M Lee, M Mendoza, N Noriega, AA Stuart, and A Vonk.
2002. Hermaphroditic, demasculinized frogs after exposure to the
herbicide, atrazine, at low ecologically relevant doses, ver aquí.
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Pimentel, D and H. Lehman 1993 The pesticide question. Chapman and Hall, New York


Pimentel,
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Shapouri, H. et al 2004 The 2001 net energy balance of corn ethanol. USDA, Washington DC.


Notas:


[1] Ver Colin Campbell


[2]
Debido a una deficiencia de la enzima diaforasa, la sangre de las
víctimas de met-Hb reduce su capacidad de trasportar oxígeno. En lugar
de ser color roja, la sangre arterial de las víctimas de la met-Hb
victims es marrón. Esto resulta en que la piel de los enfermos
caucásicos se torne azulada (por eso la referencia a los “hombres
azules”). Los niños de menos de 6 meses son particularmente
susceptibles a la methemoglobinemia causada por nitratos ingeridos en
el agua, deshidratación causada usualmente por gastroenteritis con
diarreas, sepsis y anestésicos tópicos que contengan benzocaína. (Ver)


Boletín N° 235 de la Red por una América Latina Libre de Transgénicos

La Haine








domingo, 22 de junio de 2008

ASÍ EVADEN LAS 4 ENTIDADES DEL " CAMPO"

los impuestos que deberían ser para salus,
educacion y demás prioridades y que si bien el gobierno no destina bien
esos fondos, la evasión es una muestra de hipocresia y egosimo total.




El PaísTamaño de textoEnviarImprimir
SIRVEN PARA ALMACENAR TRES MILLONES DE TONELADAS DE SOJA Con satélites, detectaron 10.000 silos sin declarar en Buenos Aires

El equipo de inteligencia fiscal de la Provincia los descubrió gracias
a un programa basado en tecnología de punta. Ahora ARBA reclama 100
millones de pesos en impuestos impagos a grandes propietarios rurales.
Por: Daniel Santoro

1 de 3

Gracias a una
sofisticada tecnología satelital y cuatro años de investigaciones, un
equipo de inteligencia fiscal bonaerense detectó 10.135 silos de granos
sin declarar al fisco en la provincia.

Para tener una idea de
la magnitud de la evasión fiscal para la que podrían servir estos silos
se precisó que tienen capacidad para almacenar 3 millones de toneladas
de soja: $ 1.719 millones.

La investigación del equipo de
inteligencia de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) que
dirige Santiago Montoya no incluyó a las silobolsas, cuyo uso creció
con el paro rural.

Por esas y otras maniobras de evasión, la
Provincia ya inició juicios de apremio en los cuales reclama a más de
16 mil terratenientes 101.536.000 pesos en impuestos impagos. Es tanto
por el impuesto inmobiliario como por patentes, ingresos brutos y
embarcaciones (ver "Más maniobras..."). Estos y otros datos están
incluídos en un informe que Montoya elevó esta semana al gobernador
Daniel Scioli y al que accedió Clarín en exclusiva.


Dirigentes rurales rechazaron la denuncia de Montoya. Dicen que no
deben pagar impuestos por los silos sino por los granos, pero Montoya
afirma que tienen que tributar por toda mejora que hagan en sus campos
como poner silos.

Estos morosos son propietarios de campos
valuados en más de un millón de dólares. Unos 600 de ellos usan
tarjetas de créditos emitidas por bancos del exterior como el Bank of
America, Merrill Lynch, Citibank o Chase Manhattan, entre otros, para
ocultar su gastos al fisco argentino. Por ejemplo, uno compró una
cartera Luis Vuitton, como las que usa Cristina Kirchner, en 5.490
pesos. Decenas de ellos registran pagos de viajes a Punta del Este o
Miami. Y, por lo menos, 934 viven en countries privados del GBA como el
Santa Bárbara.

El equipo de inteligencia fiscal de Montoya se
centró en el 7 por ciento de los dueños de campos de la provincia que
concentran el 48 por ciento de la tierra. La campaña antievasión de
ARBA en el campo se focaliza en propietarios de más de 50 hectáreas, no
en chacareros. Una hectárea equivale a 10.000 metros cuadrados.


La investigación comenzó hace 4 años atrás cuando Montoya mandó un
técnico a Italia para estudiar cómo usar las fotografías satelitales
para descubrir cultivos no declarados (ver "Rayos infrarrojos...").
Esta tecnología permitió luego "digitalizar las 6 millones de parcelas"
que tiene esta provincia con un territorio como el de Francia.


La subvaluación de los grandes campos de Buenos Aires es un problema
histórico de la provincia que hasta ahora no podía resolver por métodos
tradicionales por ser una superficie enorme.

Los nombres de
estos morosos, buena parte de ellos tienen apellidos patricios, serán
revelados próximamente en el sitio de la provincia

martes, 17 de junio de 2008

Los verdaderos bandidos rurales

Lock out de los agroexportadores: los verdaderos bandidos rurales

Por El militante -
Tuesday, Jun. 17, 2008 at 10:16 AM


Se cumplen tres meses de conflicto en el
sector agropecuario, y todavía el grueso de las familias trabajadoras
asiste como espectador pasivo al mismo, en medio de la escalada
inflacionaria y el deterioro de su calidad de vida.


En los últimos días el conflicto se agravó cuando
los dueños de los camiones decidieron bloquear las rutas en protesta
por los cortes de ruta de los propietarios del campo que impiden el
paso de sus camiones.

Ahora se habla de la politización del
conflicto. Pero la verdad es que sólo en términos políticos puede
entenderse el conflicto, y más aún resolverlo. El sector que agrupa a
la gran burguesía agropecuaria y enfrenta el gobierno sabe que se
acotan los tiempos. Quiere poner fin a una protesta que ya no da más, y
teme que la realidad muestre a las claras que su único interés en la
protesta es mantener sus enormes ganancias, a costa de los
trabajadores, vía suba de precios o con subsidios estatales. El resto
de la burguesía también lo tiene claro, por eso en Rosario - a pesar de
ser uno de los epicentros de la protesta- las diferentes asociaciones
empresariales rechazaron el 2 de junio sumarse al “paro” de solidaridad
solicitado por los “ruralistas”, mostrando su “absoluto desacuerdo” con
la medida (Clarín, 30/05).

Quiénes definen el conflicto


¿Por qué la Federación Agraria (FA), cuyos vínculos la situaron
históricamente dentro del llamado “campo popular”, está teniendo un
papel tan relevante en una protesta junto a los grandes terratenientes
y agroexportadores, sabiendo que sin su participación el conflicto no
tendría pilares para sostenerse?

Hay que decirlo por mucho
que no guste; los cambios operados en la cadena de producción y
comercialización agropecuaria, ha licuado en el tiempo presente los
intereses propios de los pequeños productores, subordinándolos
estrechamente a los grandes pulpos del resto de la cadena. Para ello
fue vital la experiencia del menemismo, que además de liquidar
conquistas importantes del movimiento obrero, dejó librado a su suerte
a los pequeños productores genuinos reduciéndolos a su mínima
expresión, lo que favoreció el desalojo de sus tierras y la
concentración de la propiedad, creando las bases para una nueva
división del trabajo en el campo y una anarquía mayor de la producción
agropecuaria.

A través de los llamados “pools” de siembra, el
alquiler de tierras, las acopiadoras, la subcontratación de labores, se
ha formado una tupida red de intereses comunes entre los pequeños, los
medianos y los grandes productores, en determinadas regiones del agro
argentino, y entre éstos y los monopolios exportadores, que son los que
explican esta unidad, aparentemente granítica, de todas las clases
poseedoras del campo.

No sorprende, entonces, que la FA no
defienda siquiera que el aumento de las retenciones móviles esté
discriminado a favor de los pequeños productores, como exige la
izquierda, sino que la reducción de las retenciones sea la misma para
todos, chicos y grandes. Tampoco considera relevantes las concesiones
formales a los pequeños productores y monotributistas, anunciadas por
el gobierno, de devolverles las retenciones móviles y subsidiarles los
fletes hasta los puertos.

Y sin embargo, la FA, más allá de
su voluntad y la de sus representados, cumple ahora el triste papel de
idiota útil, porque ahora la burguesía trata por todos los medios de
finalizar esta experiencia del lock out, mientras que Buzzi y De
Angeli, se empeñan en mantenerlo por la presión de sus bases, que
creyeron a los grandes propietarios agropecuarios cuando decían que
iban a luchar hasta el final.

Si la CGT defendiera los
intereses de los trabajadores genuinamente, ya hubiera desarticulado el
frente de la FA con las grandes patronales agropecuarias, denunciando
la situación de los peones rurales, el aumento de la canasta de
alimentos, la depreciación de los salarios, los millonarios subsidios a
los empresarios, habría puesto a la FA en una disyuntiva de hierro, al
tiempo que clarificaría en millones de trabajadores la posición
correcta tanto frente a los agroexportadores como frente al gobierno.
Pero su alianza estratégica con el gobierno le impide ir tan lejos,
porque tampoco quiere ser desbordada por la movilización obrera, de
allí que esté en las penumbras de este conflicto. No es casualidad que,
en el medio del conflicto, la UOM arrancara un aumento salarial de 32%.
El malestar de la clase obrera es más tangible de lo que se pueda
pensar, tanto como que la protesta agraria no suma gran adhesión en los
grandes centros urbanos donde se concentra el movimiento obrero del
país.

De tibios e inmorales

Claro que si ya casi
nadie desea el conflicto, lo extraño es su duración. Por un lado, el
gobierno no puede dar marcha atrás abiertamente. Fue golpeado desde el
principio, manifestando cierta torpeza, perdió un ministro de economía,
y se desgastó muy fuerte la imagen de la presidenta. La oposición logró
darse un cierto “baño de masas” pero sólo como un convidado, sin
protagonismo, fragmentada, pero consiguió cierta revitalización. El
gobierno quiere salir del conflicto sin sentirse derrotado, y no puede
dar más concesiones de las que ya hizo.

Por el lado de los
pulpos, ya hubieran levantado el lock out hace mucho, pero las
entidades se han excedido en su rol y están un tanto fuera de control.
Ocurre que las mismas no le pueden decir a miles de pequeños y medianos
productores que, aunque el gobierno redujera las retenciones, nada va
cambiar, porque el problema mayor no son las retenciones del Estado
sino ellos mismos: los grandes propietarios, los pools de siembra, las
acopiadoras, los monopolios de fabricantes de semillas y agroquímicos,
los mismos que los perjudican día a día, levantando a su costa montañas
de dinero.

El conflicto agropecuario no da más, sólo existe
un problema de formas: cómo ocultar la realidad a los productores de
poca envergadura y a las familias trabajadoras.

No obstante,
debemos advertir contra cualquier intento de los empresarios, de la
ciudad y del campo, que traten de descargar sobre los trabajadores los
efectos directos o indirectos del conflicto agropecuario (cesantías,
impago de horas extras, recortes salariales, etc.). Los trabajadores no
tenemos ninguna responsabilidad por esta crisis y debemos apelar a las
medidas de fuerza necesarias para enfrentar cualquier amenaza.

Una salida obrera y socialista al conflicto del campo


Desde la Corriente Socialista El Militante nunca apoyamos este lock
out, pues no estaban en juego los intereses del pequeño productor ni de
la clase obrera en su conjunto.

Si la dirección de la FA
hubiera levantado un pliego de reivindicaciones propio y al margen de
las grandes patronales entidades agrarias, se hubiera justificado
nuestro apoyo y el de los trabajadores. Pero no fue el caso. Por eso es
lamentable que los dirigentes de grupos de izquierda como el PCR o el
MST traspasaran una cuestión de principios, poniéndose codo a codo con
los intereses del enemigo de clase en contra de los intereses de los
trabajadores, sin exigirle siquiera a la FA que rompiera su frente con
la Sociedad Rural. En sentido contrario, la dirección del PC apoyó
acríticamente al gobierno en este conflicto.

Sólo un programa
socialista que vincule los intereses de la clase obrera de la ciudad y
el campo con las demandas más progresivas del pequeño propietario puede
cortar de raíz el bloque reaccionario en el campo que ata al pequeño
productor y a sectores de la clase obrera del interior, tras los
reclamos de los grandes capitalistas agropecuarios.

A la
expropiación de la gran propiedad terrateniente (el 80% de la tierra
cultivable en Argentina), debemos añadir la nacionalización de los
monopolios (agroexportadores, redes de comercialización, producción de
insumos) y la nacionalización de la Banca, que permitiría otorgar
créditos baratos a interés mínimo para trabajadores y pequeños
productores.

Todo esto permitiría abaratar costos e integrar
a los pequeños productores en unidades de producción mayores,
estrechamente asociadas a un plan nacional de producción en interés de
la mayoría de la sociedad, donde la gran propiedad territorial e
industrial esté en manos de los trabajadores.

miércoles, 11 de junio de 2008

CAMPO GRANDE : Los Trabajadores agroindustriales en la escena

MENDOZA: CRIMINALIZACION DE LA LUCHA
Trabajadores ajeros de la empacadora Campo Grande consiguen un fallo histórico

aclaracion Por Noticiero Popular para Prensa De Frente - “El trabajador es una herramienta más que pueden explotar para ganar más capital. Nos tienen como animales, hemos trabajado 10 años con esta modalidad, queremos revertir eso”. Desde hace varios meses, luego de sufrir una violenta represión policial ordenada por la justicia, los trabajadores ajeros de la empresa “Campo Grande” continúan luchando por la reincorporación y la dignificación de las condiciones laborales en el campo. Actualmente ganaron un recurso de amparo en un fallo histórico que obliga a la empresa a reincorporarlos. Sin embargo, la lucha sigue al interior de la empresa. Coversamos con compañeros y compañeras trabajadoras que nos comentaron el origen de su lucha y la situación actual. ¿Qué pasó con los compañeros despedidos? ¿Qué pasó con los responsables directos e indirectos de la represión?

El negocio ajero en Mendoza: explotación + exportación

La industria del ajo en Mendoza es un negocio capitalista por demás rentable. Argentina es el cuarto productor y el segundo exportador mundial y Mendoza produce el 83% del ajo en el país. Esto genera en la provincia ganancias extraordinarias. Un pequeño grupo de 20 empresas, lideradas por Campo Grande y Sanes, concentra la totalidad de la actividad de corte, limpieza y empaque, que emplea a más de 28.000 trabajadores bajo el sistema tercerizado de “cooperativas de trabajo”.

La empresa empacadora, ubicada en Rodeo del Medio, del Departamento de Maipú, es entonces, una de las principales exportadoras argentinas de Ajo. En su planta los casi 600 empleados, con la modalidad de trabajo temporario, están tercerizados en cooperativas fraudulentas a pesar de que la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) lo impide. Durante años en estas fábricas nadie se animó a quebrar la dictadura de la empresa, hoy la lucha se fortalece.

De cómo el empresario “soluciona” sus conflictos I: patota, policía y represión

El 29 de noviembre de 2007, unos 300 Obreros y Obreras de la Empacadora fueron brutalmente reprimidos por los Cuerpos de Infantería y la Policía de Mendoza dejando innumerables heridos por la cobarde golpiza dada a mujeres, jóvenes y adultos mayores. El conflicto comienza cuando la cooperativa intenta, una vez más, cambiar de nombre para seguir evadiendo impuestos, aportes y otros “obstáculos” de la LCT. Algunos trabajadores se niegan a firmar, sobre todo las trabajadoras de la parte de deschalado y pelado de ajo. “Les dijimos que no firmen nada, no firmen nada porque siempre nos tratan de joder”, relata una de las trabajadoras.

Tras los primeros reclamos y la elección de 23 delegados, la patronal prohíbe la entrada, con patovicas armados, de más de un centenar de trabajadores (los delegados, sus familiares y amigos). Unas 300 obreras y obreros respondieron cortando las 4 entradas de la planta, exigiendo el fin de la "Cooperativa de trabajo" fraudulenta y las condiciones laborales esclavistas. La empresa encerró a otros 300 trabajadores que se encontraban dentro de la planta cuando estos se quisieron plegar a la medida de sus compañeros. A pocas horas de que comenzara la medida, tanto el Gobierno de Cobos como el electo Jaque se negaron a abrir una negociación con los trabajadores, y tras la orden de la Fiscal Giner, las fuerzas de la Policía se lanzaron bestialmente contra las trabajadoras y obreros indefensos dejando innumerables heridos y detenidos, además de los 33 obreros despedidos. Los efectivos declararon para Canal 9 de Mendoza que utilizaron “armas de última generación”.

La fiscal Liliana Giner, por su parte, declaró a la prensa en la puerta de la empresa que iba a procesar a los detenidos por el “delito de resistencia”, y que “no han habido mujeres golpeadas”, ya que “la policía actúo lo más correctamente posible”.

En los días que siguieron a la represión los obreros se movilizaron, marcharon, se presentaron en la Subsecretaria de Trabajo, en la Cámara de Diputados, acudieron al Sindicato de Frutas Frescas y Hortalizas, pero no obtuvieron respuestas definitivas. Se retomaron las medidas de lucha, con cortes de la ruta 50, huelga y movilización de todos los trabajadores frutihortícolas. Todos los sindicatos se solidarizaron ante la brutal represión que habían sufrido. 1500 obreros se movilizaron repudiando la represión y para acabar el Fraude laboral, ya no eran sólo los de Campo Grande, delegaciones de Bachochi, Basile y otros galpones se sumaron a la movilización que irrumpió en el centro de Mendoza. “Dijimos NO a la patronal, creíamos que no teníamos derecho a reclamo, que el patrón era Dios hasta que nos dimos cuenta”.

De cómo el empresario “soluciona” sus conflictos II: discriminación, sumisión y amenazas

Además de haber puesto en “listas negras” a los delegados, los abusos, amenazas, insultos, aprietes de los “encargados” son parte de la cotidianidad vivida por los trabajadores y trabajadoras, sobre todo a partir de que decidieron cortar con años de explotación. “Nos dicen que no nos metamos, que somos negros de mierda, nos amenazan con que hay mucha gente desocupada, nos dicen: ´es muy feo estar sin trabajo y no tener que darle de comer a los niños`. Así muchos compañeros se han asustado, dicen que van a cerrar por culpa de los que han echado y de los que siguen manifestándose desde adentro. La gente que entró nueva no se quiere meter”. Reconocen que el maltrato se soporta por querer cuidar el trabajo, todos tienen familias que mantener, por eso “el trabajador agacha la cabeza”.

Sin embargo, los trabajadores no dan el brazo a torcer: “quieren que firmemos renunciando a la lucha. Son muchos años de esclavitud, pero no somos estúpidos. Quieren que sigamos trabajando callados la boca. Estamos organizados para seguir esta lucha. Vamos a hacer un sindicato ajero para afiliar a todos los trabajadores, para protegernos. Si somos conciente en la lucha, la lucha no muere. Si somos muchos, la ganamos”.

De cómo trabajan los ajeros en Campo Grande: al sol y sin sombra... sin baño, sin descanso, sin aportes... La “bendita tercerización”

Los trabajadores y trabajadoras de Campo Grande NO son trabajadores y trabajadoras de Campo Grande. ¿Cómo? A través de la tercerización de los contratos y la aparición de las cooperativas de trabajo que prestan servicios a empresas ajeras “Son como pulpos que abarcan todos los galpones de ajo”. Esta modalidad está prohibida, de acuerdo a un convenio colectivo firmado por compañías del sector, que establece que es la empresa quien debe tomar a sus trabajadores en relación de dependencia, imposibilitando el uso de cooperativas en el sector.
Sin embargo, violan no sólo ese punto de la ley, los trabajador@s aparecen como socios, pero en la realidad son sometidos a un trabajo esclavo, no se cumple ni en lo mínimo la situación de socio de cooperativa (la cual trabaja en la ilegalidad, nunca llama a elecciones, no hay asambleas, etc.); además de no tener obra social, ni vacaciones, ni jubilación (a pesar que se les descuenta el 10% del sueldo para estos aportes que no son realizados). También figuran como “monotributistas” teniendo incluso “deudas por aportes al Estado” (verdadero garante del trabajo en Negro del 40% de los asalariados mendocinos) que llegan a los $4.000. Toda esta situación era ignorada por los trabajadores hasta el momento del conflicto.

Las condiciones de trabajo a las que son sometidos los obreros y trabajadoras hablan de esclavismo y explotación: “nos tratan como animales”. Trabajan a destajo, por lo que para subsistir, se alargan las jornadas y se trabaja sin descanso sin reconocimiento de horas extras. “Es un trabajo de esclavo, nunca tenemos derecho a nada. Trabajamos entre 14 y 16 horas por día, de lunes a sábado. Y así, no hacemos más nada.” Trabajan de sol a sol, sin infraestructura básica: baños, sombras donde descansar, etc.

Además, denunciado por los propios trabajadores en la Subsecretaría de Trabajo, hay menores trabajando sobre todo en el sector de corte, en el campo. Ambas situaciones, sabidas por el gobierno, continúan sin solución: “Al Sr. Puga, de la Comisión de Derechos y Garantías, le pedimos blanqueo y reincorporación. Solo garantizó la reincorporación. Es trabajo en negro sabido por el gobierno”

Gracias a esta farsa de contratación indirecta, las patronales del ajo mantienen a los trabajadores en una situación de semi-esclavitud, fuera de toda norma básica del derecho laboral. Esto es reforzado por los tratos con el poder político que mantiene a la empresa impune.

Un fallo inédito a favor de los trabajadores

Con el pasar de los meses, a pesar de que siguió la lucha judicial, presentando recursos de amparo, muchos de los trabajadores, cansados y desgastados con tantas vueltas, eligieron hacerle juicio a la empresa. Sólo dos trabajadores siguieron con el recurso de amparo, obteniendo un triunfo judicial sin antecedentes en el país: la justicia obliga la inmediata reincorporación de los dos trabajadores

De ellos, sólo uno está trabajando, porque el otro compañero, al ser trabajador temporario, debe esperar la temporada para reincorporarse. Sin embargo, estando dentro de la empresa, sufre de presiones, amenazas, persecución y discriminación. Le otorgan el trabajo más pesado, sin rotación. “Quieren quebrarme el cuerpo, llevo una semana y media y ya tengo parte de enfermo”.

Lo que exigen los trabajadores: Basta de trabajo esclavo

- Reincorporación de los trabajadores despedidos. Castigo a los responsables de la represión. Dignidad, trabajo y salario digno.
- Que los niños no tengan que salir a trabajar con sus padres por los salarios miserables o por no tener donde dejarlos. Salario familiar.
- Blanqueo del trabajo, reconocimiento de aportes y antigüedad. No a la tercerización.

Además, culpabilizan y responbilizan a la empresa, a la cooperativa y a la participación sindical por la muerte de uno de sus compañeros, Juan Carlos Erazo, quien el 9 de abril de 2008, murió como consecuencia de un absceso cerebral, producto de la violenta represión sufrida el 29 de noviembre, él fue uno de los obreros más golpeados por la policía. Para sus familiares, el deceso de este trabajador está íntimamente ligado con la golpiza a la que fue sometido durante la represión.

“Erazo nos dejó una lección: se fue sólo por reclamar sus derechos. Su muerte no puede quedar impune. Tenemos toda la fuerza. Compañero Erazo, PRESENTE”.