domingo, 30 de abril de 2006

La Union de Campesinos en lavalle.



“No esperamos sentados que el gobierno de turno cumpla sus promesas”

La Unión de Trabajadores Rurales sin Tierra (UST) continúa con su lucha para cambiar la realidad campesina que atraviesa nuestra provincia. ATPA entrevistó a Marta Greco, del área de prensa y comunicación de este movimiento para conocer en profundidad el compromiso social que lleva a cabo esta organización.

Por María Eugenia Cano

eugecano@hotmail.com

Departamento de Movimientos Sociales

26/04/06 En la década de 80 el agro dejó de ser rentable para la provincia de Mendoza. Muchas empresas quebraron, y pequeños productores se vieron obligados a abandonar sus tierras por las deudas contraídas, lo que provocó una dependencia económica para producir, el desempleo de muchos trabajadores rurales y el abandono de fincas. La población campesina quedó establecida en su mayoría por familias sin acceso a la tierra y al agua, viviendo en situaciones de real pobreza, sin que el Estado se haga cargo aún hoy de la prestación de servicios básicos.

Dentro de esta realidad social donde surge la Unión de Trabajadores Rurales sin Tierra (UST), una organización que nuclea alrededor de 350 familias campesinas de la región de Cuyo. Las zonas donde prevalece son el departamento de Lavalle, San Martín, Las Heras y sur de San Juan.

ATPA entrevistó por correo electrónico a Marta Greco, integrante del área de prensa y comunicación de la UST

- ¿Cuál es la situación actual de las tierras en Mendoza?

- Podemos dividir en dos tipos el análisis en función del acceso al agua, ya que por las características climáticas de Mendoza la funcionalidad de la tierra depende del acceso al agua de riego. En Mendoza se estima que con los actuales sistemas de riego sólo es posible regar el 3% del territorio. Esta zona es la que queda sujeta a riego y se denomina oasis, mientras que el 97% restante es el secano.

Los problemas en la zona del secano son, por un lado, los sistemas precarios de tenencia: en esta situación se encuentran los pobladores Huarpes y puesteros. Todas estas familias viven desde hace tiempo en el campo pero no poseen títulos, por lo que son continuamente presionados por empresarios que alegan ser los dueños de los campos, casi siempre con documentos de dudosa precedencia u origen. También es un problema la escasez de agua para consumo humano y producción, a pesar de que la ley de aguas pone el consumo de agua de las poblaciones como primera prioridad para el uso de las mismas, los pobladores de la zona del secano no tienen acceso ni siquiera para el consumo humano. A esto se suma la inexistencia de normativas legales que legitime la propiedad comunitaria y la falta de normativas legales que garanticen un caudal mínimo para el mantenimiento del sistema lagunar Huanacache.

En la zona irrigada los problemas son la imposibilidad de los campesinos y obreros rurales a acceder a tierras irrigadas y la gran cantidad de propiedades con derecho a riego que están abandonadas e improductivas.

- ¿En que consiste el plan de lucha de la UST?

- Nuestras luchas las podemos enmarcar en tres grandes ejes: reforma agraria, Soberanía Alimentaria y organización popular. La reforma agraria apunta a mejorar las condiciones y calidad de vida de las familias que viven en el campo. La tierra y el agua deben cumplir una función social y el Estado debe poder expropiar para poder asignarla a campesinos e indígenas sin tierra. También buscamos que existan sistemas de crédito para la capacitación técnica de los campesinos como también sistemas de crédito accesibles para los productores. Que en el campo funcionen sistemas de salud y educación adecuados y que todas las familias tengan agua potable, caminos en buen estado y luz eléctrica.

Cuando hablamos de Soberanía Alimentaria, nos referimos al derecho del pueblo a decidir sobre su alimentación; por eso dentro del plan de lucha un eje importante es poder reconstruir la cadena agroalimentaria de los campesinos para recomponer los sistemas productivos sanos, en equilibrio con el medio ambiente y artesanales.

Y con respecto a la organización popular sabemos que sólo el pueblo puede llevar a cabo estas ideas y para eso debe estar organizado. No esperamos sentados que el gobierno de turno cumpla sus promesas, por eso fomentamos en distintos lugares urbanos o rurales que el pueblo empiece a trabajar para solucionar sus problemas.

- ¿Cuáles son las acciones concretas que se están realizando desde la UST para terminar con la problemática de los trabajadores rurales sin tierra?

- La organización está trabajando en diferentes áreas temáticas. Por un lado, en el área de producción y comercialización se están realizando emprendimientos muy variados: producciones caprinas porcinas, avícolas, apicultura, carpintería, vivero, etc., para aumentar así los ingresos familiares. Por otro lado, existe un área de tierra, agua y derechos humanos donde se elaboran estrategias de resistencia a los desalojos como alternativas que regularicen nuestro sistema. El área de salud enfoca su trabajo en tratar de resolver problemáticas como chagas, brucelosis, salud reproductiva y cuidados de la mujer.

Le enviamos varias propuestas de reutilización de propiedades improductivas a irrigación y al ejecutivo de la provincia. Y sobre todo se ha informado sobre sus derechos a cientos de familias de campesinos.

- ¿Es la misma lucha la que llevan a cabo los trabajadores rurales sin tierra y la comunidad huarpe?

- Si tomamos como eje la cuestión que más ha sido mediatizada sobre las comunidades Huarpes, que es la lucha por la propiedad comunitaria de las tierras y la aprobación de la ley de expropiación, nosotros compartimos ampliamente esa idea y pensamos que es la única salida para solucionar el problema de tenencia de tierra de esa zona, pero es sólo un paso. La lucha de la UST apunta a una proyección más estructural, de manera de que exista una política integral hacia el campo donde los derechos de todos los campesinos e indígenas de la provincia sean reconocidos.

- ¿Se realizan actividades en conjunto con movimientos campesinos de otros puntos del país?

- A nivel nacional somos parte del Movimiento Nacional Campesino e Indígena, donde participan organizaciones de diferentes provincias: Movimiento campesino de Córdoba, Movimiento campesino de Santiago de Estero, Red Puna de Jujuy, Movimiento Campesino Misionero, Campesinos organizados de salta, Regional de Buenos Aires. En este espacio nacional se trabaja en áreas temáticas para abarcar las problemáticas que tocan a todos los campesinos, diseñando estrategias para enfrentarlas.

Una ley de Suelos Hecha para los Poderosos

Se pretende aprobar la conflictiva Ley de Suelos

La Ley de ordenamiento y uso territorial del suelo sigue cosechando críticos en diversos sectores de la sociedad mendocina. Circuló fuertemente el viernes pasado un rumor de que se trataría la media sanción que le resta en el senado esta semana, antes del recambio legislativo. Es decir, posible aprobación “entre gallos y medianoche”. Ante esta situación, mañana martes 25 se concentrarán organizaciones sociales, políticas, culturales, campesinas, profesionales, etc. a las 10.00 frente a la Legislatura Provincial.

Por Natalia Brtite


24/04/06 Diversas organizaciones ya se han apuntado a la lista de los “dispuestos a oponerse fuertemente a esta ley”. Se presume que se puede dar la sanción en la Cámara de Senadores este martes 25, sin tomar en cuenta las críticas que expresan diversos sectores de la sociedad. Mañana a las 10.00 habrá una concentración para impedir que se apruebe.

Algunas de las organizaciones que se expresaron en contra de este proyecto son: el Foro Corriente de Opinión Ciudadana, el Centro Regional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CRICYT) de la UNCuyo, la Sociedad de Arquitectos de Mendoza, la asociación Arquisol , la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo, las organizaciones ambientalistas Oikos Red Ambiental y Cullunche, la Unión Trabajadores Rurales Sin Tierra, la Asamblea de Pequeñas y Medianas Empresas (APYME Mendoza), entre muchos otras.

Esta ley logró la sanción de la cámara de diputados en Mendoza el pasado 05 de abril (ver La Ley de Suelos permitirá la construcción de barrios privados en el pedemonte ). Contiene puntos que generan muchas oposiciones respecto de quiénes salen beneficiados en cuanto a la incumbencia del control. Además impliica el uso de uno de los recursos más valiosos de la época: el agua.

Algunos fundamentos

A través de entrevistas hechas por ATPA y de diversos comunicados públicos de las organizaciones que se oponen a esta ley, proponemos aquí un repaso de algunos de los argumentos de rechazo al intento del poder para quebrar el derecho al uso social, razonable y sustentable de la tierra, y el agua.

El CRICYT le presetó al vice gobernador de Mendoza Juan Carlos Jaliff (consultar en www.cricyt.edu.ar) un análisis efectuado por un grupo de expertos en la temática, pertenecientes al Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas, al Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales y al Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales. En éste rechaza lo sancionado por la Cámara de Diputados y solicita que se convoque a elaborar un nuevo proyecto de ley que refleje las necesidades y derechos de la sociedad en su conjunto.

El informe aclara que cuando se habla de suelo (en este caso) no es sólo la parte superficial de la tierra, sino que se asemeja a territorio, lo cual se liga directamente a “ambiente”. Las críticas principales de éste órgano de investigación académica tienen que ver, en principio, con que “desde lo legal vemos dos leyes en una, y las dos muy complejas. Por una parte, la de uso de suelos, y por otra, la de fraccionamiento o loteos”. Es una propuesta que responde solamente “a algunos intereses, no a los de la sociedad en su conjunto”. Además, “no responde a los conceptos básicos que estamos manejando los planificadores, que son los que provienen de la ‘Agenda 21’: los nuevos paradigmas ambientales. No vemos tratado como elemento rector la definición de desarrollo sustentable ni el modelo de provincia que queremos los mendocinos; no considera las fuentes de financiamiento; se plantea un consejo multitudinario cuyos dictámenes no son vinculantes; entre otros elementos".

Un punto preponderado en el desarrollo hecho por el CRICYT tiene que ver con quiénes serán beneficiados con esta ley: “los que más se benefician son los sectores inmobiliarios, los actores privados. Lo que el proyecto denomina, “emprendedores”. Esta redacción tiene mucho de ley urbana, olvidando el resto del territorio y de los usos”. Esta crítica es compartida por las organizaciones de trabajadores y comunidades rurales, que también se oponen.

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jueves, 20 de abril de 2006

lA GUERRA DE LAS sEMILLAS.



Una verdadera guerra se está llevando a cabo en todos los rincones del planeta, que los principales medios de comunicación se empecinan en ocultar. "Primero se nos dijo que había muerto la lucha de clases. Después se publicó la noticia de la muerte de las ideologías. Más adelante le tocó morir a la historia y, fatalmente, le llegó su hora a las utopías. La agricultura, la biodiversidad y el mundo rural no han logrado escaparse de esta epidemia, sólo que aquí las muertes comienzan a ser también dolorosamente materiales. Miles de familias campesinas desaparecen cada año, otros tantos sistemas de producción, variedades vegetales, razas animales y especies de uso local sufren lo mismo. Una cantidad incalculable de recursos biológicos se destruyen en el mismo lapso. Lo espiritual e inmaterial no corren mejor suerte: los sistemas de conocimiento local y tradicional están bajo el fuego cruzado de los ataques privatizadores y las obsesiones modernizantes”, informa la agrónoma chilena Camila Montesinos, en algún lugar desde el campo de combate.

No sólo se avanza sobre los territorios, en este momento el frente de batalla se ha desplazado hacia el control de algo tan esencial como los alimentos. La estrategia de ataque del enemigo es apoderarse de las semillas. Su táctica es la manipulación genética y el patentamiento. Encubierta en un falso paradigma de progreso, esta guerra deja muertos y refugiados como cualquier otra.

El escritor y semiólogo italiano Umberto Eco describió la importancia vital de las semillas en un artículo titulado "De como el poroto salvó a la civilización", en el que resalta que de no ser por las legumbres, la Humanidad no habría salido de la Edad Media. Las invasiones bárbaras habían destruido la civilización romana, con ella técnicas fundamentales cayeron en el olvido y, lo que es peor, dejó de cultivarse la tierra. "En ese sentido, la Edad Media anterior al año 1000 fue un periodo de indigencia, hambre e inseguridad", decía Eco...

...este continente tenía sus propios alimentos vegetales, como la papa y el maíz, y sus conocimientos para multiplicarlos, que fueron esenciales para la estabilización demográfica de la población europea, azotada periódicamente por crisis alimentarias -a pesar de los porotos-, que su agricultura no era capaz de resolver. Y viceversa, el fuerte impacto sobre la economía y la dieta americanas de plantas como la caña de azúcar, el plátano y el trigo, que introdujo el Viejo Mundo, fue decisivo para el afianzamiento de sectores y monopolios comerciales, como el del tabaco y el del azúcar.

SI QUERES LEER EL ARTICULO COMPLETO ( NO ES TAN LARGO) ,HACÉ CLICK AQUI

MST - BRASIL: mOVIMIENTO DE tRABAJADORES rURALES sIN tIERRA

Siguen los Desalojos a Campesinos!!!!


"Con siete topadoras encadenadas arrasaron con más de quinientas hectáreas de monte, llegando hasta el frente de las casas de algunos de nosotros", denunciaron campesinos de Santiago del Estero. La agresión comenzó el 17 de marzo y se mantiene hasta hoy, a pesar de las repetidas denuncias que los campesinos realizaron ante las autoridades policiales.

Comunicado del Mocase


(El MOCASE viene denunciando desde hace tiempo el agravamiento de los conflictos de tierras en la provincia. La voz de los campesinos santiagueños se ha hecho escuchar tanto a nivel provincial como nacional, pero las respuestas no llegan y los conflictos se agravan.

Un claro ejemplo de esto se da en el sur del departamento Pellegrini, a 100 kilómetros de Nueva Esperanza, en un campo denominado "La Angostura", compuesto por dos lotes de 278 hectáreas cada uno, habitan pacíficamente diez familias desde su nacimiento.
Lamentablemente estas familias campesinas, a pesar de que tienen título y son poseedoras del campo, fueron brutalmente despojadas de sus tierras por un grupo de quince personas que "con siete topadoras encadenadas arrasaron con más de quinientas hectáreas de monte, llegando hasta el frente de las casas de algunos de nosotros".

Esto viene sucediendo sin ningún tipo de accionar policial desde el día 17 de marzo, cuando realizaron la denuncia en la comisaría, hasta el día de la fecha. Los operarios de las máquinas dijeron pertenecer a Roda, una empresa desmontadora de Tucumán, y manifestaron estar contratados por un tal Hugo Novillo.

Acompañados por la presidenta del MOCASE, las familias afectadas presentaron hoy la denuncia en los tribunales de la ciudad de Santiago del Estero solicitando al Juez competente que ordene a la autoridad policial que detenga las operaciones.

Desde el MOCASE se ha advertido en varias oportunidades que en los últimos años las tierras del norte de Santiago del Estero, especialmente los departamentos de Pellegrini, Copo y Alberdi, son objeto de deseo de muchos empresarios que se dedican a la actividad agrícola, forestal y ganadera.

Se ha denunciado que muchos han adquirido tierras, de las que las familias campesinas son poseedoras desde hace más de cien años, con artilugios judiciales, con testigos o papeles de dudosa procedencia, con complicidad de funcionarios que no toman las denuncias, agrimensores, abogados e inmobiliarias; y que en este proceso muchas veces se utiliza la violencia, cierre de caminos, amenazas con topadoras, desmontes irracionales, y la utilización de policías contratados.

Desde el MOCASE nos seguimos preguntando: ¿Hasta cuándo?


Comisión Directiva del MOCASE.

MO.CA.SE.
Movimiento Campesino de Santiago del Estero

Reuniones primer miércoles del mes- Tel.(0385) 422-5568 o 422-1451 cel. (0385) 156-973991
correo: mocasesantiago@yahoo.com.ar


jueves, 9 de marzo de 2006

LOS ESTUDIANTES NECESITAMOS UN CAMBIO


NECESITAMOS ORGANIZARNOS Y DE UNA NUEVA FORMA... para saber como nos estamos organizando PINCHA AQUI


SE FORMARON LAS SIGUIENTES COMISIONES AL DIA 1 DE marzo de 2006



Becas y apuntes : genera las becas y las solicitudes, de los trimestres y gestiona nuestro banco de apuntes. Rodrigo Ortiz ….. tel 4318185

Fotocopiadora: discute alternativas, proyectos y mejoras al servicio de la fotocopiadora
Anita Manduca… tel: 4522440

Prensa: Se encarga de Informar sobre las asambleas, actividades, fiestas, cosas de interes para los estudiantes, hace esta pagina web.
Victor Marino tel… 4306833

Buffet: Esta comision necesita mas participacion estudiantil, para encarar los proyectos para solucionar el mal servicio de buffet.
Alcides pessina… tel 4314120

"Entonces participemos de nuestra nueva forma de organizarnos ,no seamos ajenos a los que nos pasa y no dejemos pasar las injusticias de todos los días…"

lunes, 13 de febrero de 2006

EMPEZAMOS EL 2006! y ya van 10 años de LES


20 DE FEBRERO DEL ´96: IMPOSICIÓN DE LA LES Y FEROZ REPRESIÓN
Diez años de Ley de Educación Superior y de resistencia estudiantil

- Hace diez años, el 20 de Febrero de 1996, la Universidad Nacional de La Plata a través de una Asamblea Universitaria adecuaba sus estatutos a la Ley de Educación Superior con la mayor represión desatada sobre los estudiantes desde la última dictadura. Ese día la policía detuvo ilegalmente a 250 personas (los llevó a la Guardia de Infantería en 1 y 60, que fuera un centro clandestino de detención) y luego reprimió a los estudiantes y trabajadores que reclamaban su libertad. Por la tarde se desató otra brutal represión en el bosque, en la que se detuvo a once personas a las que se les imputaron delitos penales, que luego se demostraron inexistentes. Pese a esta situación, la sesión de la Asamblea Universitaria continuó, concretando la reforma.

En la década del ´90, el gobierno de Carlos Menem propuso modificar la estructura estatal para adaptarla a un modelo social, político y económico de achicamiento del Estado y de privatización. Se trató de imponer un modelo educativo funcional a un modelo sociopolítico y económico de dualización social, basado en la exclusión y marginación de un número creciente de personas. Este modelo segmenta la educación y la convierte en un bien de consumo. Para lograr esto, cercena la autonomía universitaria y se impone con violencia y autoritarismo.

La respuesta de las autoridades ante aquella feroz represión fue, como en otras ocasiones, situar los episodios en el marco de “algunos policías que se excedieron”. Eduardo Duhalde, en ese momento gobernador de la provincia de Buenos Aires, negó tener responsabilidad política en la represión aunque justificó el accionar policial ante el pedido de la universidad. Las autoridades de la UNLP también repudiaron posteriormente la represión, a pesar de que enterados de la misma siguieron sesionando. El rector Luis Lima reconoció expresamente haber pedido a las fuerzas de seguridad garantizar que la Asamblea Universitaria pudiera llevar adelante la sesión para adecuar el Estatuto a la LES.

El brazo estudiantil del radicalismo, Franja Morada, fue la única agrupación estudiantil que participó en la Asamblea, en tanto que a los consejeros del resto del movimiento estudiantil no se les dio una identificación, que sí poseía la Franja, para que la policía les permita acceder a la sesión.

En 1994, el Poder Ejecutivo Nacional había enviado al Congreso el proyecto de la LES, cuya “necesidad” se reforzaba unos meses después con una estadística de las universidades en la que se señalaban “problemas estructurales en el régimen de ingreso y permanencia de los alumnos”, que se mostraban como factores indicadores de “eficiencia” del sistema. El tinte de inevitable se emparentaba con todas las privatizaciones impulsadas en esa década.

Los cursos “nivelatorios” surgían en todas las universidades del país para “dar solución a las diferencias en formación y rendimiento académico”, pero los estudiantes denunciaban que “lejos de ser nivelatorios se vuelven claramente restrictivos (combinados con medidas como sistemas duros de correlativas para dificultar el cursado sin mencionar los aranceles administrativos o aportes `voluntarios´), acentuando la desigualdad social, excluyendo, marginando y elitizando la formación superior”.

Desde su sanción, con una fuerte oposición estudiantil en las calles hasta hoy, la LES fue promulgada y sostenida con represión, silencio de las autoridades y oposición estudiantil. Tan fuerte fue la oposición del movimiento estudiantil a lo largo de estos diez años que la educación siguió siendo pública, aunque tensionada por medidas que desde estos espacios definen como “claramente restrictivas y antipopulares”.

Como déficit para el gobierno, hay que señalar que no se logró homogeneizar la reforma educativa. En el sur del país no se aplicó ni la LFE ni la LES, y en 2004 el movimiento estudiantil del Comahue logró frenar las acreditaciones de la CONEAU en todas sus facultades. En 2005, en Córdoba, hubo marchas de 30 mil personas y se logró el ingreso irrestricto en Medicina. En el mismo año hubo tres Marchas Federales a Plaza de Mayo en unidad con trabajadores ocupados y desocupados. Estas movilizaciones se dieron en el contexto de fuertes operativos policiales que impidieron en dos ocasiones la entrada a la histórica plaza.

A lo largo de todo el país, durante el año pasado, los estudiantes se organizaron en asambleas interfacultades, de manera solidaria con los docentes que pedían una recomposición salarial y en lucha contra la Ley de Educación Superior. Y en el año que comienza, esas luchas "no sólo siguen vigentes sino que -según analizan sectores estudiantiles autónomos- traen los saldos organizativos del 2005 para fortalecerlas”.

viernes, 16 de diciembre de 2005

URGENTE!!!! Desalojo de Campesinos de la UST


- 1º comunicado Aqui
- !4 diciembre, 2º Comunicado
-15 diciembre 3º Comunicado

Fecha: 14 de Diciembre de 2005

Violento desalojo a 12 Familias de Trabajadores Rurales del Departamento de San Martín, Provincia de Mendoza.

Para recordar los hechos que veníamos denunciando, el pasado viernes 25 de Noviembre fue desalojado de su tierra Alberto Jofré, junto a su esposa, hijos y nietos, ante la presencia de abogados, oficiales de justicia y agentes de la policía que mediante violentas amenazas y sin seguir los procedimientos legales dejaron a esta Familia campesina sin su tierra en la que viven y trabajan desde hace 43 años. Los hechos se suceden en dos propiedades conocidas como "Bestani" , ubicadas en sobre la calle Lemos, en El Divisadero a siete kilómetros de Tres Porteñas. Esta finca fue abandonada por “quiebra” en el año 1999, (como tantas en nuestra provincia)y hoy aparecen distintos personajes que dicen ser los dueños. El Lunes 28 de Noviembre los mismos individuos, sin la Oficial de Justicia aparecen en otra finca cercana, de los mismos antiguos “dueños” que era Agroindustrias INCA SA, amenazando violentamente con desalojar a las 11 Familias que viven y trabajan allí desde hace mas de 30 años. Esta finca, también abandonada por “quiebra”, fue adquirida en subasta por Geromi S.A. (firma que aparentemente pertenece a los mismos dueños que la llevaron a la quiebra.)

El equipo jurídico de la UST se hizo presente en varias ocasiones en el Juzgado Civil Nº2 de San Martín donde no se les permitió ver el expediente. Ante esta situación el 9 de diciembre se hicieron presentes, en el Juzgado Nacional Comercial Nº14 secretaria 27 de Capital Federal, para hacerse parte y solicitar la suspensión de las medidas. Dicha solicitud fue presentada también al Juzgado Civil Nº2 de San Martín donde rige la dirección Daniel Albi, quien estaría a cargo de realizar el desalojo.

El 13 de diciembre las familias afectadas se hicieron presente en la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados solicitando un pedido de informe a la Justicia para garantizar su legitimo derecho a la defensa.

Hoy jueves 14 de diciembre a las 9 hs, el abogado Mario Luquez Ríos (por Geromi SA) y la policía a cargo del Cabo Esteban Torres llegaron a la finca, para desalojar a las familias campesinas quienes exigieron que se hiciera presente un oficial de justicia con una orden desalojo, al negarse a este pedido las familias resistieron.

Luego llega un cuerpo de infantería con 30 efectivos para asustar y presionar a las familias . A las 12:00 horas Maria Egea (que se encontraba desde el inicio del conflicto) se presenta como oficial de justicia; y solo les permite leer la orden de desalojo cuando llega el abogado de la organización. Dicha orden involucraba solo a 4 de las 11 familias.

A las 13: 30 se inician violentos forcejeos por parte de la policía y el cuerpo de infantería con armas de guerra tiran tiros, rompen la tranquera de la finca; golpean y se llevan detenido a Jose Daniel Juárez

( integrante de una de las 12 familias).

Posteriormente ingresan casa por casa efectuando el desalojo y despojándolos de sus pertenencias, dejándolos en la calle. Estos hechos fueron llevados a cabo ante la presencia de 45 niños.

Se ha decidido resistir en un lote dentro de la finca, levantar una carpa donde permanecerán las familias desalojadas, exigiendo que el Estado tome parte de esta situación y que se cumplan sus derechos.

Ratificamos que este mencionado desalojo, es solo uno más, de los miles que se producen en el marco de la profundización del modelo productivo actual, que consiste en la extranjerización de la tierra y el agua, y concentración de los recursos productivos y naturales. Sumado a esto la precaria situación registral en tenencia de tierra, las mafias judiciales y de ligas de compradores existentes en la Provincia de Mendoza.



Fecha: 15 de Diciembre de 2005

Continúan resistiendo en una carpa las familias que ayer fueron violentamente desalojadas de una finca quebrada.

El viernes 25 de noviembre fue desalojado de su casa y tierra Alberto Jofré y su familia, luego continuaron amenazando a 11 familias mas que viven en la finca vecina con que serian desalojados y si se resistían sufrirían las consecuencias. Ayer (por miércoles 14 de diciembre) en un mega - operativo en el que participaron policías de San Martín y escuadrones de infantería, sumando un total de 25 efectivos, con armas de guerra, desalojaron violentamente a dos de las familias. Las 11 familias resistieron pacíficamente formando un cordón humano hasta que cuando los efectivos bajo la coordinación del cabo Esteban Torres y bajo la orden “oral” de la oficial de justicia comenzaron a reprimir, violentando y golpeando físicamente y verbalmente a los hombres, mujeres y ancianos, , disparando en forma rasante sus itacas con balas de plomo y recogiendo inmediatamente los cartuchos, ante la mirada desesperada de mas de 30 niños. También estaba presente y en coordinación con la policía el abogado Lúquez Ríos, quien dice ser el representante de la empresa Geromi S.A.

En ningún momento la oficial de justicia leyó o presentó alguna orden judicial que ordene la medida, a pesar de que el abogado de la UST que estaba presente se lo exigió varias veces.

Luego de desalojar solo a dos familias y llevarse detenido a uno de los jóvenes de la finca, hicieron un acta como que la finca estaba desocupada y se marcharon.

La finca pertenecía a Agroindustrias INCA S.A , la cual quebró en 1999, dejando muchas deudas incluidos los salarios y sueldos de los obreros. Quien reclama la Finca hoy es la firma Geromi S. A radicada en Uruguay. Tanto la firma INCA como Geromi pertenecen a Bestani, a su vez el señor Lúquez Ríos es abogado de Agroindustrias INCA, de la sindicatura de la quiebra y de Geromi, es evidente que estamos ante un situación mas que fraudulenta y mafiosa.

A su vez las familias que permanecen en esa finca desde hace mas de 20 años jamás fueron notificadas ni informadas de su citación , por lo que no han podido ejercer su derecho a legítima defensa.

Por todo esto es que las 11 familias de la finca (que están nucleadas en la UST) han decidido continuar resistiendo , por lo que han montado una carpa en el lugar.

La situación ha sido denunciada en la comisión de derechos y garantías de la cámara de diputados de mendoza y en el juzgado porteño donde esta el expediente de la quiebra.

Durante el día de hoy se realizará la denuncia al defensor del Pueblo de la nación , al la secretaría de DDHH de la nación y a entidades internacionales de defensa de derechos Humanos.

Hasta ahora el estado provincial no ha intervenido en el conflicto. Sería muy grave que el gobierno continúe mirando hacia otro lado sin reconocer las implicancias sociales que generan estas situaciones.

Recordamos que el 11 de noviembre la UST y la UJoCC marcharon a la casa de gobierno denunciando estas problemáticas y exigiendo una política de estado con respecto al desarrollo rural que contemple a todas las familias del campo. Hoy a mas de un mes de esos reclamos y con mas de 4 desalojos de familias nucleadas en la UST y cientos de desalojos silenciosos que se sucedieron en estos dias, el gobierno continúa haciendo oídos sordos. De mas está decir que problemas sociales como la desocupación , el encarecimiento de los alimentos, la inseguridad, entre otros , están íntimamente relacionados al éxodo rural ,a la gran cantidad de tierras improductivas concentradas en pocas manos, y al modelo agroexportador.


miércoles, 14 de diciembre de 2005

Triunfo Historico para los luchadores estudiantiles en la F.U.Cordoba....

Córdoba, 11 de diciembre de 2005
FEDERACIÓN UNIVERSITARIA DE CÓRDOBA
BOLETÍN OFICIAL Nº 1
Habiéndose realizado el día 10 de diciembre de 2005 el Congreso de la Federación Universitaria de Córdoba (FUC) para renovación de autoridades, se informa que el Frente de Unidad Universitario de Córdoba (FUUC) fue elegido como la nueva conducción del principal órgano de representación del movimiento estudiantil.
Luego de la acreditación respectiva de los delegados estudiantiles de las distintas unidades académicas que participaron en este congreso, se procedió al recuento de votos, el cual arrojó los siguientes resultados:
§ FUUC (La Bisagra, Movimiento Nacional Reformista, La Saleme, Universitas, Movimiento Universitario de Izquierda): 242 votos
§ Frente Progresista 10 de Diciembre (Franja Morada, Frente Nuevo): 188 votos
§ Mega Alianza: 32 votos
§ Partido Obrero: 18 votos
En los próximos días se realizará la asunción de las nuevas autoridades encabezadas por el Presidente electo Pablo Perón, representante del Movimiento Universitario Independiente La Bisagra. Oportunamente se hará público el detalle de las nuevas autoridades y el plan de trabajo de esta conducción.
Conferencia de Prensa
Ante la "negativa" de reconocer la legitimidad del congreso de la F.U.C. por parte de la Franja Morada-partido radical- y el Frente Nuevo-juecismo kirchnerismo-. El miércoles 15 de diciembre a las 15,00hs., en la Facultad de Psicología (Modulo Nuevo, Aula A). La Bisagra, invita a todos los medios de comunicacion y organizaciones estudiantiles,sociales ,del campo popular a presenciar dicha conferencia.
Enviar adhesiones a :
Telefonos:
0351-156318566
0351-156457701.
La Bisagra -movimiento universitario independiente-:
GURI, Arcilla, Asociacion Libre, mba, Tinkunaco, Contrapiso, a.i.e.l., La Revuelta y Ketzal.

OTRAS NOTICIAS DE INTERES ESTUDIANTIL AQUI

domingo, 11 de diciembre de 2005

PUAJ!!!! OTRA VEZ SOJA....

La soja transgénica en América Latina: Una maquinaria de hambre, deforestación y devastación socio ecológica

Miguel A. Altieri y Walter A. Pengue


Por noveno año consecutivo, la industria biotecnológica y sus aliados festejan una continua expansión de los cultivos transgénicos, que llego a una tasa de dos dígitos del 20 %, superando incluso la del 2003 del 15 %. El área global estimada de cultivos liberados comercialmente en 2004 fue de 81 millones de hectáreas, lo que se considera un triunfo ya que alcanzaron a 22 países y donde lo que destacan es que los cultivos transgénicos lograron las expectativas de millones de grandes y pequeños agricultores tanto en países industrializados como en aquellos en vías de desarrollo. También resaltan que los cultivos transgénicos han traído beneficios a los consumidores y a la sociedad en su conjunto, al brindar comidas mejor elaboradas, alimento y fibras que requieren menos agroquímicos y por tanto un ambiente más sustentable (James 2004).
Es difícil imaginar de qué manera esta expansión de la industria biotecnológica está viniendo a resolver las necesidades de los pequeños agricultores o los consumidores, cuando el 60 % del área global con plantas transgénicas (48,4 millones de hectáreas) está dedicada a la soja resistente a herbicidas (sojas Roundup Ready), un cultivo sembrado mayormente por agricultores de gran escala para exportación (y no de consumo local) y que por otro lado, es utilizado en los países importadores para alimentación animal y producción carnica que se consume principalmente por los sectores mas pudientes y mejor alimentados de estos países.
En América Latina, los países productores de soja (transgénica y convencional) incluyen a Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Esta expansión de la soja está motorizada por los buenos precios internacionales, el apoyo de los gobiernos y el sector agroindustrial y la demanda de las naciones importadoras, especialmente China, convertida hoy en día en el mayor importador de la soja y sus derivados, un mercado que impulsa la rápida proliferación de la producción de esta oleaginosa.
La expansión del complejo sojero está acompañada por un aumento importante de la logística y el transporte junto con grandes proyectos de infraestructura que conllevan a una cadena de eventos que destruyen los hábitats naturales de grandes áreas, además de la deforestación directamente causada por la expansión de tierras para el cultivo de soja. En Brasil, los beneficios de la soja justificaron la refacción, mejora o construcción de ocho hidrovías, tres líneas ferroviarias y una extensa red de carreteras que traen insumos agropecuarios y se llevan la producción agrícola.
El proceso atrajo a otras inversiones privadas para la forestación, minería, ganadería extensiva y otras prácticas con severos impactos sobre la biodiversidad, aun no contemplados por ningún estudio de impacto ambiental (Fearnside 2001). En la Argentina, el cluster agroindustrial de transformación de la soja en aceites y pellets se concentra en la zona de Rosafé sobre el río Paraná, el área más grande de transformación sojera a escala planetaria, con toda la infraestructura asociada y los impactos ambientales que ello implica.
Para los años inmediatos, el sector agrícola argentino se ha planteado el objetivo de alcanzar los 100 millones de toneladas de granos, lo que requerirá del incremento del área sembrada con soja hasta los 17 millones de hectáreas.

Expansión sojera y deforestación

El área de tierra dedicada a la producción sojera ha crecido a una tasa anual del 3,2 %, y la soya ocupa actualmente una superficie más grande que todo otro cultivo en Brasil, con el 21% del total de la tierra cultivada. Desde 1995 el área sembrada aumentó en 2,3 millones de hectáreas, a un promedio de 320.000 hectáreas por año. Desde 1961, el incremento en superficie creció 57 veces y el volumen producido lo hizo 138 veces. La soja paraguaya, se sembró sobre más del 25 % de toda la tierra agrícola y en la Argentina el promedio sembrado alcanzó en 2005 los quince millones de hectáreas con una producción de 38,3 millones de toneladas.
Esta expansión se produce de manera drástica afectando directamente a los bosques y otros hábitats relevantes. En Paraguay, una porción de la selva paranaense, está siendo deforestada (Jasón 2004). En Argentina, 118.000 hectáreas han sido desmontadas en cuatro años (1998-2002) para la producción de soja en el Chaco, 160.000 en Salta y un récord de 223.000 en Santiago del Estero.
La "pampeanización", el proceso de importación del modelo industrial de la agricultura pampeana sobre otras ecoregiones "que no son pampa" como el Chaco, es el primer paso de un sendero expansivo que pone en riesgo la estabilidad social y ecológica de esta ecoregión tan lábil (Pengue 2005 b). En el noreste de la provincia de Salta en 2002/2003, el 51 % de la soja sembrada (157.000 hectáreas) correspondía a lo que en 1988/1989 eran todavía áreas naturales (Paruelo, Guerscham y Verón 2005).
En Brasil, los Cerrados y las sabanas están sucumbiendo victimas del arado a pasos agigantados.

Soja, expulsión de pequeños agricultores y pérdida de la seguridad alimentaria.

Los promotores de la industria biotecnológica siempre citan a la expansión del área sembrada con soja como una forma de medir el éxito de la adopción tecnológica por parte de los agricultores. Pero estos datos esconden el hecho que la expansión sojera conlleva a extremar la demanda por tierras y a una concentración de los beneficios en pocas manos. En Brasil, el modelo sojero desplaza a once trabajadores rurales por cada uno que encuentra empleo en el sector. El dato no es novedoso, ya que desde los setenta, 2,5 millones de personas fueron desplazadas por la producción sojera en el estado de Paraná y 300.000 en Río Grande do Sul. Muchos de estos sin tierra, se movieron hacia el Amazonas donde deforestaron selvas tropicales presionados por fuerzas estructurales y el entorno. Por otro lado, en los Cerrados, donde la soja transgénica está expandiéndose, el índice de desplazamiento es más bajo porque el área no estaba ampliamente poblada previamente (Donald 2004).
En Argentina, la situación es bastante dramática ya que mientras el área sembrada con soja se triplicó, prácticamente 60.000 establecimientos agropecuarios fueron desapareciendo solo en Las Pampas. En 1988, había en toda la Argentina, un total de 422.000 establecimientos que se redujeron a 318.000 en 2002 (un 24,5 %). En una década el área productiva con soja se incrementó un 126 % a expensas de la tierra que se dedicaba a lechería, maíz, trigo o a las producciones frutícola u hortícola.
Durante la campaña 2003/2004, 13,7 millones de hectáreas fueron sembradas a expensas de 2,9 millones de hectáreas de maíz y 2,15 millones de hectáreas de girasol (Pengue 2005).
A pesar que la industria biotecnológica resalta los importantes incrementos del área cultivada con soja y más que la duplicación de los rendimientos por hectárea, consideradas como un éxito económico y agronómico, para el país esa clase de aumentos implica más importación de alimentos básicos, además de la pérdida de la soberanía alimentaria, y para los pequeños agricultores familiares o para los consumidores, esa clase de incrementos sólo implica un aumento en los precios de los alimentos y más hambre (Jordan 2001).
La expansión de la soja en América Latina está también relacionada a la biopiratería y el poder de las multinacionales. La manera en que en el período 2002-2004, se sembraron millones de hectáreas de soja transgénica en Brasil (mientras existía una moratoria en contrario) hace que nos preguntemos como las corporaciones se manejaron en esas instancias de prohibición para sin embargo alcanzar tal expansión de sus productos en las naciones en vía de desarrollo.
En los primeros años de la liberación comercial de la soja transgénica en Argentina, la compañía Monsanto no cobraba por el fee tecnológico a los agricultores para utilizar la tecnología transgénica en sus semillas. Hoy en día, que la soja transgénica y el glifosato se han instalado como insumos estratégicos para el país, los agricultores quedaron atrapados, ya que la multinacional está presionando al gobierno, haciendo reclamos por el pago de sus derechos de propiedad intelectual. Esto, a pesar del hecho que Argentina es signataria del convenio UPOV 78, que permite a los agricultores guardar semilla para uso propio en la campaña agrícola siguiente. Por otro lado, los agricultores paraguayos negociaron un acuerdo con Monsanto por el que pagaran a la multinacional, US$ 2 por tonelada. La tendencia en el control de las semillas que utilizan los agricultores está creciendo, a pesar que las compañías prometían a principios de los noventa, no cobrar cargos por patentes a los agricultores, momento en que el cultivo transgénico se estaba expandiendo.

El cultivo de soja y la degradación de los suelos

El cultivo de soja tiende a erosionar los suelos, especialmente en aquellas situaciones donde no es parte de rotaciones largas. La pérdida de suelos alcanza las 16 toneladas/ha en el medio oeste de los EE.UU., una tasa que podría llegar a entre 19 a 30 ton./ha en Brasil o la Argentina, en función del manejo, la pendiente del suelo o el clima. La siembra directa puede reducir la pérdida de suelos, pero con la llegada de las sojas resistentes a los herbicidas, muchos agricultores se han expandido hacia zonas marginales altamente erosionables o son sembradas en forma recurrente año tras año, fomentando el monocultivo. Los agricultores creen erróneamente que con la siembra directa no habría erosión, pero los resultados de la investigación demuestran que a pesar del incremento de la cobertura del suelo, la erosión y los cambios negativos que afectan a la estructura de los suelos, pueden no obstante resultar sustanciales en tierras altamente erosionables si la cobertura del suelo por rastrojo es reducida. El rastrojo dejado por la soja es relativamente escaso y no puede cubrir correctamente el suelo si no existe una adecuada rotación entre cereales y oleaginosas.
La monocultura sojera en gran escala ha inutilizado los suelos amazónicos. En lugares con suelos pobres, después de sólo dos años de agricultura, se necesitan aplicar intensamente fertilizantes y piedra caliza. En Bolivia, la producción sojera se expande hacia el este, haciendo que ya muchas de esas áreas de producción estén compactadas o exhiban severos problemas de degradación de suelos. 100.000 hectáreas de suelos exhaustos por la soja fueron dejadas al ganado, que también bajo esta circunstancia es altamente degradante. A medida que abandonan los suelos, los agricultores buscan nuevas regiones donde otra vez volverán a plantar soja, repitiendo así el círculo vicioso de la degradación.
En Argentina, la intensificación de la producción sojera, ha llevado a una importante caída en el contenido de nutrientes del suelo. La producción continua de soja ha facilitado la extracción, sólo en el año 2003, de casi un millón de toneladas de nitrógeno y alrededor de 227.000 de fósforo. Sólo para reponer, en su equivalente de fertilizante comercial a estos dos nutrientes, se necesitarían unos 910 millones de dólares (Pengue 2005). Los incrementos de N y P en varias regiones ribereñas se encuentran ciertamente ligados a la creciente producción sojera en el marco de las cuencas de varios importantes ríos sudamericanos.
Un factor técnico importante en la expansión de la producción sojera brasileña se debió al desarrollo de combinaciones soja bacteria con conocidas características simbióticas que le permitían la producción sin fertilizantes. Esta ventaja productiva de la soja brasileña puede rápidamente desaparecer a la luz de los reportes sobre los efectos directos del herbicida glifosato sobre la fijación bacteriana del nitrógeno (Rhyzobium), que potencialmente obligaría a la soja a depender de la fertilización nitrogenada mineral. Asimismo, la práctica actual de convertir los pastizales hacia soja resulta en una reducción económica de la importancia del Rhyzobium, haciendo nuevamente que se deba recurrir al nitrógeno sintético.

Monocultura sojera y vulnerabilidad ecológica

La investigación ecológica sugiere que la reducción de la diversidad paisajística devenida por la expansión de las monoculturas a expensas de la vegetación natural, ha conducido a alteraciones en el balance de insectos plagas y enfermedades. En estos paisajes, pobres en especies y genéticamente homogéneos, los insectos y patógenos encuentran las condiciones ideales para crecer sin controles naturales (Altieri y Nicholls 2004). El resultado es un aumento en el uso de agroquímicos, los que por supuesto luego de un tiempo ya dejan de ser efectivos, debido a la aparición de resistencia o trastornos ecológicos típicos de la aplicación de pesticidas. Además, los agroquímicos conducen a mayores problemas de contaminación de suelos y polución de aguas, eliminación de la biodiversidad y envenenamiento humano.
En la Amazonia brasileña, las condiciones de alta humedad y temperaturas cálidas inducen al desarrollo de poblaciones y ataques fúngicos, con el consiguiente incremento en el consumo de fungicidas. En las regiones brasileñas dedicadas a la producción sojera se incrementaron los casos de cancrosis (Diaporthe phaseolorum) y del síndrome de la muerte súbita (Fusarium solani). La roya asiática de la soja (Phakopsora pachyrhizi) es una nueva enfermedad cuyos efectos se incrementan en Sud América, motorizados por las condiciones ambientales favorables (por Ej., humedad) sumados a la uniformidad genética de cultivos en monocultura.
Nuevamente la roya comanda el incremento en las aplicaciones de fungicidas. Desde 1992, más de dos millones de hectáreas fueron afectadas por el nematodo del quiste de la soja (Heterodera glycines). Muchas de estas enfermedades pueden ligarse a la uniformidad genética y al aumento de la vulnerabilidad por la monocultura sojera, pero también a los efectos directos del herbicida glifosato sobre la ecología del suelo, a través de la depresión de las poblaciones micorríticas y la eliminación de antagonistas que mantienen a muchos patógenos del suelo bajo control (Altieri 2004).
El 25 % del total de agroquímicos consumidos en Brasil se aplican a la soja, la que recibió en 2002 alrededor de 50.000 toneladas de pesticidas. Mientras el área sojera se expande rápidamente, también lo hacen los agroquímicos, cuyo consumo crece a una tasa del 22 % anual. Mientras los promotores de la biotecnología argumentan que con una sola aplicación del herbicida es suficiente durante la temporada del cultivo, por otro lado comienzan a presentarse estudios que demuestran que con las sojas transgénicas, se incrementan tanto el volumen como la cantidad de aplicaciones de glifosato. En EE.UU. el consumo de glifosato pasó de 6,3 millones de libras en 1995 a 41,8 millones en el año 2000 (1 libra equivale a 0,4536 Kg.), siendo actualmente aplicado sobre el 62 % de las tierras destinadas a la producción de soja. En la campaña 2004/5 en Argentina, las aplicaciones con glifosato alcanzaron los 160 millones de litros de producto comercial.
Se espera un incremento aún mayor en el uso de este herbicida, a medida que las malezas comiencen a tornarse tolerantes al glifosato.
Los rendimientos de la soja transgénica en la región promedian los 2,3 a 2,6 ton/ha, alrededor de un 6 % menos que algunas variedades convencionales, rendimiento sustancialmente mas bajo en condiciones de sequía. Debido a los efectos pleiotrópicos (ej., quebraduras de tallos bajo stress hídrico), las sojas transgénicas sufren pérdidas de un 25 % superior con respecto a sus pares convencionales. En Río Grande do Sul, durante la sequía del 2004/5 se perdió el 72 % de la producción de soja transgénica, estimándose una caída del 95 % en las exportaciones, con consecuencias económicas severas. Aproximadamente un tercio de los agricultores quedaron endeudados y no pueden hacer frente a sus obligaciones con el gobierno y las empresas.

Otras consideraciones ecológicas

Con la creación de cultivos transgénicos tolerantes a sus propios herbicidas, las compañías biotecnológicas pueden expandir sus mercados para sus propios agroquímicos patentados. En 1995, los analistas daban un valor de mercado para los cultivos tolerantes a herbicidas de 75 millones de dólares que ascendieron a 805 millones en el año 2000 (un 610 % de aumento).
Globalmente, en 2002 las sojas resistentes al glifosato ocupaban 36.500.000 hectáreas, convirtiéndose en el cultivo transgénico número uno en términos de área sembrada (James 2004). El glifosato es más barato que los otros herbicidas, y a pesar de la reducción general en la utilización de estos, los resultados obtenidos indican que las compañías venden más herbicidas (especialmente glifosato) que antes. La utilización recurrente de herbicidas (glifosato, llamado Roundup Ready, como marca comercial de Monsanto) sobre los cultivos tolerantes al mismo, pueden acarrear serios problemas ecológicos.
Se encuentra bien documentado el hecho que un único herbicida aplicado repetidamente sobre un mismo cultivo, puede incrementar fuertemente las posibilidades de aparición de malezas resistentes. Se han reportado alrededor de 216 casos de resistencia en varias malezas a una o más familias químicas de herbicidas (Rissler y Mellon 1996).
A medida que aumenta la presión de la agroindustria para incrementar las ventas de herbicidas y se incrementa el área tratada con herbicidas de amplio espectro, los problemas de resistencia se exacerban. Mientras el área tratada con glifosato se expande, el incremento en la utilización de este herbicida puede resultar, aún lentamente, en la aparición de malezas resistentes. La situación ya ha sido documentada en poblaciones australianas de rye grass anual (Lolium multiflorum), Agropiro (Agropyrumrepens), lotus de hoja ancha o trébol pata de pájaro (Lotus corniculatus), Cirsium arvense y Eleusine indica (Altieri 2004). En Las Pampas de Argentina, ocho especies de malezas, entre ellas 2 especies de Verbena y una de Ipomoea, ya presentan tolerancia al glifosato (Pengue 2005).
La resistencia a los herbicidas se convierte en un problema complejo, cuando el número de modos de acción herbicida a las cuales son expuestas las malezas se reducen más y más, una tendencia que las sojas transgénicas refuerzan en el marco de las presiones del mercado. De hecho, algunas especies de malezas pueden tolerar o "evitar" a ciertos herbicidas, como sucedió por ejemplo en Iowa donde las poblaciones de Amaranthus rudis presentaron atraso en su germinación y "escaparon" a las aplicaciones planificadas del glifosato. También el mismo cultivo transgénico puede asumir el rol de maleza en el cultivo posterior. Por ejemplo, en Canadá, con las poblaciones espontáneas de canola resistentes a tres herbicidas (glifosato, imidazolinonas y glufosinato) se ha detectado un proceso de resistencia "múltiple", donde ahora los agricultores han tenido que recurrir nuevamente al 2,4 D para controlarla. En el nordeste de Argentina, las malezas no pueden ser ya controladas adecuadamente, por lo que los agricultores recurren nuevamente a otros herbicidas, que habían dejado de lado por su mayor toxicidad, costo y manejo.
Las compañías biotecnológicas argumentan que cuando los herbicidas son aplicados correctamente no producen efectos negativos ni sobre el hombre ni sobre el ambiente. Los cultivos transgénicos a gran escala, favorecen aplicaciones aéreas de herbicidas y muchos de sus residuos acumulados afectan a microorganismos como los hongos micorríticos o la fauna del suelo. Pero las compañías sostienen que el glifosato se degrada rápidamente en el suelo y no se acumula en los alimentos, agua o el propio suelo.
El glifosato ha sido reportado como tóxico para algunos organismos del suelo – sea controladores benéficos como arañas, ácaros, carábidos y coccinélidos o detritívoros como las lombrices y algunas especies de la microfauna. Existen reportes que el glifosato también afecta a algunos seres acuáticos como los peces y que incluso actúa como disruptor endocrinológico en anfibios.
El glifosato es un herbicida sistémico (se desplaza por el floema) y es conducido a todas las partes de la planta, incluidas aquellas que son cosechables. Esto es preocupante ya que se desconoce exactamente cuánto glifosato se presenta en los granos de maíz o soja transgénico, ya que los tests convencionales no lo incluyen en sus análisis de residuos de agroquímicos. El hecho es, que es sabido que este y otros herbicidas se acumulan en frutos y otros órganos dado que sufren escasa metabolización en la planta, lo que genera la pertinente pregunta acerca de la inocuidad de alimentos tratados, especialmente ahora que más de 37 millones de libras del herbicida son utilizadas solamente en los EE.UU. (Risller y Mellon 1996). Aún en el caso de ausencia de efectos inmediatos, puede tomar hasta cuarenta años a un carcinógeno potencial actuar en una suficiente cantidad de personas para ser detectado como un causal..
Por otro lado, las investigaciones han demostrado que el glifosato parece actuar, de manera similar a los antibióticos en la alteración de la biología del suelo por un camino desconocido y produciendo efectos como:
Reducción de la habilidad de las sojas o el trébol para la fijación de nitrógeno.
Tornando a plantas de poroto (frijol) a un estado más vulnerable a las enfermedades.
Reduciendo el desarrollo de hongos micorríticos, que son una puerta de acceso a la extracción de fósforo del suelo.
En evaluaciones de los efectos de cultivos resistentes a herbicidas recientemente realizados en el Reino Unido, los investigadores demostraron que la reducción de biomasa en malezas, floración y semillas, dentro y alrededor de campos de remolacha y canola resistentes a herbicidas implico cambios en la disponibilidad de recursos alimenticios para insectos, con efectos secundarios que resultaron en la reducción sustancial de varias especies de chinches, lepidópteros y coleópteros. Los datos dan cuenta también de una reducción de los coleópteros predatores que se alimentan de semillas de malezas en campos transgénicos. La abundancia de invertebrados que son fuente alimenticia de mamíferos, aves u otros invertebrados se demostró más baja en campos de remolacha o canola transgénica.
La ausencia de malezas en floración en campos transgénicos puede traer serias consecuencias sobre los insectos benéficos (predatores de plagas y parasitoides) los que requieren polen y néctar para sobrevivir en el agroecosistema. La reducción de los enemigos naturales conduce inevitablemente a agravar los problemas de plagas insectiles.

Conclusiones

La expansión de la soja en América Latina representa una reciente y poderosa amenaza sobre la biodiversidad del Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay.
La soja transgénica es ambientalmente mucho más perjudicial que otros cultivos porque además de los efectos directos derivados de los métodos de producción, principalmente del copioso uso de herbicidas y la contaminación genética, requieren proyectos de infraestructura y transporte masivo (hidrovías, autopistas, ferrovías y puertos) que impactan sobre los ecosistemas y facilitan la apertura de enormes extensiones de territorios a prácticas económicas degradantes y actividades extractivistas.
La producción de sojas resistentes a los herbicidas conlleva también a problemas ambientales como la deforestación, la degradación de suelos, polución con severa concentración de tierras e ingresos, expulsión de la población rural a la frontera amazónica por ejemplo o áreas urbanas, fomentando la concentración de los pobres en las ciudades.
La expansión sojera distrae también fondos públicos que podrían haber sido destinados a la educación, la salud o la investigación de métodos agroecológicos alternativos de producción.
Entre los múltiples impactos de la expansión sojera, se destaca la reducción de la seguridad alimentaria de los países objetivo, al destinarse la tierra que previamente se utilizaba para la producción lechera, granos o fruticultura y que ahora se dedica a la soja de exportación.
Mientras estos países continúen impulsando modelos neoliberales de desarrollo y respondan a las señales de los mercados externos (especialmente China) y a la economía globalizada, la rápida proliferación de la soja seguirá creciendo y por supuesto, lo harán también sus impactos ecológicos y sociales asociados.

Referencias
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*Miguel A. Altieri: University of California, Berkeley, Walter A. Pengue: Universidad de Buenos Aires, Argentina