miércoles, 8 de octubre de 2008

Crisis provocada por la mafia bancaria

Hoy los banqueros estafadores
provocan vertiginosa crisis acentuando la desconcertante inestabilidad mundial.
La cumbre europea convocada en Paris por Nicolas Sarkozy, anunció que el viejo
mundo se arreglará por las suyas sin asumir el descalabro de Wall Street. En la
aceleración del caos, aparece el pasado viernes 3 el segundo banco hipotecario
alemán, el Hypo Real Estate, diciendo que fracasó un propuesto salvataje por
35.000 millones de euros y estaba al filo de la quiebra. Inocultable temido
drama hizo que el gobierno interviniera en conformar otro plan de salvataje por
50.000 millones de euros, con aporte mayoritario estatal.




Las expectativas se desplazaron con escaso o nulo optimismo a este lunes 6. La
apertura de las bolsas comenzó ennegreciéndose minuto a minuto mostrando el
agravamiento de la situación global. Rumores catastrofistas se suceden. Nada
parece atajar la expansión y profundización de la crisis, vaticinándose
explosiones de quiebras y corridas por doquier ¿Alemania, la segunda economía
mundial, desciende hacia el tercer mundo? ¡Gravísimo! Una crisis similar que
agudizó el desempleo, le permitió a Hitler ganar en minoría las calles y exigir
el poder. Es para preocuparse. ¿O no?



Los usureros en China



Walter Lippmann (1889-1974) el legendario periodista norteamericano especialista
en política internacional, visitó China en varias oportunidades, estableciendo
una buena relación con Mao Tse Tung cuando luchaba contra Chiang Kai-shek,
terminando vencedor e imponiendo la república en 1949.

Una vez en el poder Mao, Lippmann lo visitó deseando recorrer algunas zonas ya
conocidas en tiempos de la Guerra Civil. Se internó en el país y a su regreso a
Pekín volvió a ver al líder chino, preguntándole: “Mis viejos recuerdos veían a
usted con poca popularidad en el interior y ahora es querido por las mayorías.
¿Cómo logró ese cambio?”



“Fue sencillo. Teniendo en cuenta el rechazo de campesinos y obreros a los
usureros, siempre impunes, al aproximarnos a poblaciones, huían opresores y
mandarines, pero se quedaban los prestamistas. Entonces, bien informados, los
deteníamos y eran colgados en sitios públicos. De ese modo, el pueblo fue
creyendo en las bondades de la revolución”.



Los bancos en la historia de EEUU



Thomas Jefferson, fue en 1776 el brillante redactor de la Declaración de la
Independencia, donde habla tan lindo de derechos humanos, aunque no liberó a sus
propios esclavos. Sin embargo, al llegar a la presidencia con el Partido
Republicano, acuñó esta frase: “Creo que las instituciones bancarias son más
peligrosas para nuestras libertades que los ejércitos permanentes”.



Abraham Lincoln, durante la Guerra de Secesión contra el esclavista Sur, por
necesidades económicas debió recurrir a los bancos que emitían moneda,
prestándola a intereses usurarios. Entonces decidió que el gobierno fuera el
emisor. Esta actitud le valió impopular, costándole el ser asesinado. Con el
tiempo se lo reconoció como héroe nacional.



Franklin Delano Roosevelt, el presidente que sacó a Estados Unidos de la gran
crisis de 1930, aunque se extendió a todo el mundo, señaló sin equívocos a los
culpables, cosa que no ocurre con el gobierno actual en este dramático 2008.



“Solo un optimista ingenuo –afirmó– podría negar la oscura realidad del momento.
Ello es así por la incompetencia de quienes gobiernan el intercambio de bienes
del mundo. Las prácticas inescrupulosas de los banqueros han trascendido al
tribunal de la opinión pública y han sido rechazados en el corazón y en la mente
de la gente. Ellos han fallado. Ante la falta de credibilidad, han propuesto
sólo más préstamos. Han apelado a varias exhortaciones y a las quejas
plañideras. Ellos solo conocen las reglas impuestas por una generación de
egoístas. No tienen visión, y cuando no existe visión, el pueblo pierde. Los
banqueros se han encaramado a los más altos sitiales del templo de nuestra
civilización. Es nuestra tarea de hoy restaurar ese templo. Debe terminar la
conducta puesta de manifiesto en el ambiente bancario y el mundo de los negocios
que estimula el egoísmo y la inconducta privada. Esta nación clama por acción y
por una acción inmediata. Aprovecharíamos la oportunidad de acometer proyectos
necesarios para estimular y reorganizar el uso de nuestros recursos nacionales.
Pueden también someterse a un plan nacional todas las formas de transportes y
comunicaciones, al igual que otras actividades que tengan un definido carácter
público. Es necesario instaurar estricta supervisión de todas las actividades
bancarias, de crédito e inversión. Debe cesar la práctica de especular con el
dinero ajeno y debe haber una adecuada emisión monetaria, pero que al mismo
tiempo asegure una moneda sólida…”. Estos conceptos, no los leyó George Bush.



Roosevelt arremetió contra los banqueros, llamándolos bancgsters; encaró grandes
planes de obras públicas para combatir la desocupación, y otorgó créditos a
intereses bajos para estimular y hacer competitiva la industria nacional. Eso
fue el New Deal.



Crisis actual centrada en los “bancgsters”

Hoy las soluciones a la crisis norteamericana se encaminan a sostener y
beneficiar, una vez más, un sistema irresponsable y delictivo, cuyas
consecuencias buscan ser pagadas por todo el mundo. Gran Bretaña, hasta ahora
aliada y cómplice incondicional de EE.UU. se resiste, al menos por el momento, a
acompañar a Wall Street en la mayor estafa programada, sin precedentes en la
historia universal. Son patéticos los descarados esfuerzos de Washington para
lograr “solidaridad y gratitud” de otros pueblos. El rescate planeado por Bush
ha cosechado una cantidad interminable de gruesos calificativos. “Intento de
golpe de estado” y “saqueo” dispuesto por el presidente yanqui según el cineasta
documentalista Michael Moore; Lula habla de “bolsas casino especulando con el
trabajo de los humildes”; la vieja Europa se resquebraja y rechazan
solidarizarse con la “incompetencia y falta de regulación bancaria del gobierno
de Bush”; bancos y bolsas tratan de inspirar optimismo desestimando corridas,
exhortando al “patriotismo”, etc. Ni hablar de una crisis capaz de durar 15
años. Opiniones calificadas creen asistir al fin de una época, comparando la
caída del actual sistema capitalista con la caída del comunismo. El Papa Juan
Pablo II lo dijo: “cayó el marxismo, pero el capitalismo salvaje no puede ser su
justo reemplazante”.



Estados Unidos se encuentra hoy sumergido en peligrosas ciénagas por sus
aventuras colonialistas en Medio Oriente y amenazando derrumbarse en un grave
Vietnam interno y externo. Por primera vez en la historia norteamericana,
fuerzas armadas de elite, en especial integradas por mercenarios veteranos de
Irak, dotadas de armamentos sofisticados, desde el pasado 1º de octubre
comenzaron a desplazarse por el país en previsión de disturbios populares. Por
ahora son protestas callejeras con violencia solo verbal, pero evidenciando
furor, furor de un pueblo que se ve estafado e indefendido.



La crisis y las elecciones presidenciales yanquis



Los grandes especuladores actuales están en Wall Street, desde donde manejan al
gobierno norteamericano. Obama y McCain, los dos principales candidatos a la
presidencia, se jugaron a favor de los bancos, sin garantir soluciones al drama
de la gente de la calle, los humildes con hipotecas sobre sus viviendas
imposibles de pagar. Luego de teatrales discursos, ambos partidos acordaron
sostener la gran estafa de sus mandamases. Ya lo dijimos en ambas elecciones de
Bush (h), con sus “oponentes” Gore y luego Terry, respectivamente. Las dos veces
aseguramos tanto en aquellos momentos como en el actual que, gane quien gane, no
cambiará nada. Los mismos forcejeos verbales ya los vimos en otros temas claves
como el envío de más tropas a Iraq y Afganistán, más los varios aumentos de
gastos para armas a utilizar en aventuras colonialistas, donde terminaron
siempre ganando los “bancgsters”.



Argentina ante la crisis



¡Imperativo! No podemos confiar en los bancos en el país, casi todos
extranjeros, restando pocos y pequeños en manos de capitales nacionales. Los
bancgsters de la gran usura preparan llantos y salvatajes. Nosotros preparemos
el látigo.



www.elortiba.org

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